La desinformación es la estrategia clave para manipular la opinión pública

Por: Angélica Villamizar…

En Venezuela la desinformación en un grave problema que atenta contra la toma de decisiones, la libertad de pensamiento y expresión. El uso de bots, trolls y otras herramientas digitales ha sido despiadado y manipula la opinión pública: y a pesar de que la mayoría de los ciudadanos están conscientes de que hay quienes se dedican a generar información o noticias falsas, aún así permiten que se les manipule.

Hoy en día los nuevos medios de comunicación social (portales de noticias, blogs, redes sociales, páginas web, etc.) suministran una fuente inagotable de información que además alimentan la comunicación entre las personas que se encuentran separadas por enormes distancias, ya que tienen la particularidad de tener gran impacto y viralidad; sin embargo, este tipo de medios facilitan a que personas malintencionadas generen informaciones inventadas o falsas que vulneran nuestro derecho a estar informados.

Es importante tener en cuenta que la desinformación es un problema complejo y multifacético que no tiene solución  fácil. Sin embargo, la educación y la alfabetización digital pueden ayudar a las personas a identificar y combatir la desinformación en línea.

Por su parte, las redes sociales imponen la inmediatez, a través de ellas se divulga rápidamente cualquier cosa sin verificar primero si el contenido es real o no. Solo importa quién lo diga o comparta primero, allí no se miden consecuencias de nada.

La falta de cifras precisas y confiables es otro problema importante en Venezuela. La censura del gobierno y la falta de libertad de prensa han debilitado los medios de comunicación tradicionales en el país. Como resultado, muchos venezolanos han recurrido a las redes sociales y otros medios digitales para obtener información.

En estos momentos de crisis por los que está atravesando la humanidad, básicamente a consecuencia de la lucha por el poder, es cuando más nos hacemos dependientes de lo que leemos, además que estamos sumergidos en una mezcla de informaciones que están afectando la salud mental de muchos. Debemos estar muy alertas de las informaciones que recibimos y aprender a identificar las que son verdaderas de las que son falsas, esas que nos causan daño.

No se pretende satanizar el uso de las redes sociales, y decir que todo lo que recibimos es falso, pero podemos seleccionar lo que leemos ya que hay varias maneras, diseñadas por expertos, de identificar esas informaciones maliciosas.

Podemos comenzar con verificar la información que recibimos por las redes sociales y que nos causen un impacto emocional, es posible que esta información sea falsa. No permitas que manipulen tus decisiones. Si te llega una imagen que no viene acompañada de un texto, está descontextualizada, no la compartas con otros. Si te llega un audio diciendo que es de alguna autoridad, que se identifique, no quiere decir que sea la persona que dice que es. Desconfía de los textos que vienen con letras en mayúsculas, negritas, esos que dicen, “alerta”, “comparte”, “así me llegó”, etc, mucho menos si la información es anónima.

Por tanto, una de las medidas más sencillas para evitar incurrir en la información falsa es evitar informarnos solo por lo que recibimos de las redes sociales ya que éstas no permiten en la mayoría de los casos verificar la fuente.

Correo: amvs286@gmail.com        

23-11-2023 (108)