La inteligencia artificial (IA) tiene el potencial de mejorar la eficiencia y la calidad de vida de las personas, también plantea desafíos éticos y de privacidad

La inteligencia artificial (IA) se refiere al conjunto de técnicas y algoritmos que permiten a las máquinas realizar tareas que, hasta ahora, sólo podían ser realizadas por seres humanos. La IA se basa en el procesamiento de grandes cantidades de datos y en la utilización de modelos matemáticos y estadísticos para aprender de ellos y tomar decisiones.

Los sistemas de inteligencia artificial pueden ser supervisados, semi-supervisados o no supervisados. En los sistemas supervisados, los datos de entrenamiento se etiquetan para que el modelo pueda aprender de ellos. En los sistemas semi-supervisados, sólo una parte de los datos se etiquetan y el modelo debe aprender a clasificar los datos no etiquetados. En los sistemas no supervisados, el modelo busca patrones y relaciones en los datos sin la ayuda de etiquetas.

Las aplicaciones de la inteligencia artificial son numerosas y van desde la automatización de tareas repetitivas en el ámbito laboral, hasta la detección de enfermedades o la conducción autónoma de vehículos. También se utiliza en la creación de sistemas de recomendación, chatbots, reconocimiento de voz y de imágenes, y en la optimización de procesos empresariales.

Aunque inteligencia artificial tiene el potencial de mejorar la eficiencia y la calidad de vida de las personas, también plantea desafíos éticos y de privacidad, como la discriminación algorítmica y la recopilación masiva de datos personales. Por lo tanto, es importante seguir desarrollando la IA de manera responsable y sostenible.

Nota de prensa 23-02-2023