Máquinas fiscales, martirio comercial en Mérida

Para nadie es un secreto, que el sector comercial empresarial hotelero posadero  turístico, restaurantes, no levantan cabeza, en esta ciudad capital y Estado, que consideran turístico recreacional, por demás acosados por los funcionarios fiscales, que imponen exageradas multas a quienes tienen y no tienen, la máquina fiscal en sus establecimientos.
 
Las benditas máquinas fiscales, son todo un martirio comercial en Mérida, ciudad que hoy por hoy, en crisis y pandemia, no ha tenido afluencia turística mínima, muchos del sector, no hacen para hacerse de una, su costo es de 1.200$, su durabilidad activa es de unos seis meses, muchas han dejado de ser útiles, gracias a los bajones y apagones de luz y Corpoelec, no reconoce el daño.
 
Se suma, a este martirio comercial, la perennes fiscalizaciones por parte de funcionarios del SENIAT aplican multas bajo amenaza de cierre del local, casi imposibles de cubrir a tiempo, ante la secuela arrastrante por la crisis socio económica política y pandemia coronavirus, que se vive en el país y que de lógica, Mérida no se escapa de ella.
 
Es la realidad en Mérida, desasistida, en todo el sentido de la palabra, por el gobierno nacional y regional, a nivel turístico, sector que la ve negra desde años atrás, sufriendo a diario, de un acoso fiscal Inaguantable y con esto de las máquinas fiscales, todo un martirio comercial, sin son ni ton (Giovanni Cegarra CNP. 2229).