Razones y pasiones: Estupenda iniciativa

Por: Eleazar Ontiveros Paolini…

Sin la menor duda, la debilidad de la oposición ante el gobierno chavista ha sido la falta de una verdadera unidad, esa en la cual los a veces no muy convincentes principios ideológicos de cada cual, las ambiciones partidistas, grupales e individuales, la han hecho imposible, a pesar de la obviedad de las situaciones de deterioro que hemos vivido y seguimos, en grado creciente, viviendo.

Desde que Chávez asumió el poder nos regodeamos al considerar que todo el problema derivaba de que nos estaba mandando un loco, un equipo de ineficientes e incapaces, lo que determinaría en un momento dado una estrepitosa caída de su mandato.  Se siguieron haciendo las mismas consideraciones con Maduro, persistiendo en un error que de una manera u otra ha imposibilitado una  oposición adecuada. Se califica toda acción gubernamental como arbitraria y en consecuencia susceptible de ser rechazada por el común. Pero no ha sido así. Esas acciones no provienen de locuras, incapacidad o ineficiencia, son claramente pasos que ha venido dando con firmeza el chavismo para alcanzar la guinda de la torta, es decir, que todo dependa del Estado, incluyendo hasta lo que nosotros consideramos derechos naturales. Se pretende dar a entender que  lo que había que enfrentar era una ideología que aunque históricamente se haya constatado su inviabilidad, han hecho  un esfuerzo sostenido por imponerla, causa por la cual se tenía que haber ido mucho, pero mucho más allá de la denuncia, tal como quedó demostrado  con las manifestaciones de calle que arrinconaron el gobierno contra las cuerdas y no cayeron a la lona porque bobaliconamente nos plegamos a las propuestas de conciliar mediante un diálogo que se demostró que era una manera de oxigenarse, pues había el propósito de no acordar nada, ya que se trataba de posiciones que tenían y siguen teniendo el carácter de irreconciliables.

Por ventura, estimamos que ahora la oposición, más vale tarde que nunca, ha clarificado el hecho de que si no se concreta una unión sólidamente amalgamada, las posibilidades de cambio son menguadas, con lo cual seguiríamos remiendo nuestra impotencia de volver a dignificar al pueblo venezolano. Y esta apreciación no es vaga. El pasado viernes “La Tertulia de los Martes”. Protagonizando una nueva y sustancial iniciativa, convocó a  la sociedad civil a reunión en el Colegio de Médicos, en donde  además de darse a conocer un denso comunicado que fue suscrito por todos los presentes y que se espera sea difundido nacionalmente,  el diputado Luis Loaiza dio a conocer el hecho de que todos los partidos de oposiciones están dispuestos   a actuar de ahora en adelante mancomunadamente, sin colateralidades, pues se precisa de acciones que detengan el proceso  chavista. También se dijo que se elaborará un programa de acciones bien planificadas, pudiendo participar toda la comunidad con sus ideas de manera tal que la participación sea significativa.

Maduro ganará las elecciones presidenciales, máxime cuando los partidos, en especial por no haber llegado un acuerdo sobre un candidato de consenso por falta de unidad, no votarán. Ganará sin necesidad de las marramuncias del CNE, pero agregarán sus milloncitos a los votos obtenidos.  Ahora pretenden que la espuria Constituyente, convoque a votación para la Asamblea Legislativa, lo que determinaría la pérdida total de la institucionalidad.

No nos queda otra cosa que hacer: o actuamos unidos, o seguiremos fracasando. Traemos a colación un aleccionador proverbio africano que dice “Cuando la manda permanece unida, el león se acuesta con hambre”.