Razones y pasiones: Lo aconsejable

Eleazar Ontiveros

Por: Eleazar Ontiveros Paolini…

Don Simón Rodríguez, el maestro y consejero del Libertador, dijo en alguna oportunidad: “O inventamos o erramos”. Quería decir con tal sentencia, que era necesario conformar, con el sustento de la independencia, una sociedad con nuevos parámetros, nuevos códigos y nuevas expectativas, adecuadas a nuestras formas de pensar sentir, actuar; a nuestra idiosincrasia. En otras palabras, que siendo nosotros mismos pudiéramos desarrollarnos con eficiencia, manteniendo relaciones con todo el mundo, pero sin perder el alma.

Ahora, dadas nuestras realidades actuales, traumáticas y generadoras de permanente desasosiego, parafraseando al Maestro decimos: O la oposición se reinventa en su forma de pensar, de relacionarse y  proceder, o con seguridad seguiremos navegando en un mar de incertidumbre y haciendo que cacofónicamente nuestro pueblo se pregunte una y otra vez ¿Qué va a pasar en Venezuela?, sin que consiga una respuesta que lo satisfaga. Para lograrla, es necesario un comportamiento oposicionista objetivo, mensurable, creíble y que  permita prever en el plano deductivo que se trata de posiciones adecuadas, de un camino cierto y factible de poner en marcha.

Y es que mirando críticamente lo que nos pasa, la pelea entre los grupos de oposición, parece darle más fuerza y confianza a Maduro y su régimen, en especial al tener como sustento práctico y sedimentado, el que sus partidarios sigan rectamente, sin desviaciones, por el camino que se les señala, a lo que se agrega la miserable demostración de que pertenecer al chavismo es necesario para recibir dádivas del gobierno. Días atrás, con la cara bien lavada y elevando su estridencia demagógica, decidió que se daría un bono por cada niño que asistiera a las escuelas, pero que para ello era necesario por parte de los padres la posesión de ese elemento instrumento fascista, discriminatorio y compulsivo llamado “Carnet de la  Patria”. También parece cada día más notoria la sumisión, o más bien la aspiración de mandar y decidir, de la fuerza armada nacional, cuyas cabezas imbuidas del narcisismo que les da el uniforme, las charreteras y las incontables condecoraciones, gritan con desafuero: ¡Lealtad siempre!;! Traición nunca!; ¡Viva Chávez”. Para completar, han disfrazado con un uniforme horroroso, a una masa de venezolanos que se ven de pronto exaltados a la condición de militares llamados milicianos, supuestos valientes  defensores de la soberanía nacional frente a las amenazas externas. Muchos, por ahora sentirse arrebujados en su uniforme, dejaron sus oficios atrás, pues las prebendas y dádivas son mejores y más fáciles de obtener que lo que produce del sudor del trabajo.

Volviendo a lo de la oposición, es innegable es esfuerzo y los logros de Guaidó en cuanto al apoyo internacional, objetivado últimamente en el Senado Norteamericano en el cual, de pie, Demócratas y Republicanos, lo aplaudieron con efusión. Incluso, dejando a Maduro inquieto pues había asegurado en una de sus intervenciones televisadas ▬ no sabemos cuándo trabaja▬ que Trump no recibiría al “payaso”, pero tuvo que esconder su empalagosa lengua, pues la entrevista se dio y por más tiempo del esperado.

Pero los apoyos internacionales si son importantes no son determinantes, pues como está sobreentendido los mismos se quedan en lo meramente declarativo, aunque por vías de carácter económico puedan influir en obligar a las modificaciones que el país necesita. Quiere decir que lo sustancial  que la oposición  puede hacer en Venezuela, pues sus resultados son definitorios, es ganar las elecciones, creyendo que en una población donde un porcentaje superior al 80% considera negativo al actual régimen, es posible si se dejan de lado las divisiones entorpecedoras. Si se tiene conciencia de que lo importante no es insultar una porción a la otra, sino de actuar mancomunadamente, empiecen por resolver el problema de la Asamblea Nacional, poniéndose de acuerdo para convocar a una reunión extraordinaria en donde seguidores y no seguidores de Guaidó, definan mediante votación, cuál debe ser la conformación de la  directiva de ese cuerpo legislativo, de lo que se derivaran, para empezar,  aspiraciones apremiantes como es la escogencia del CNE y decidir cómo actuar sólidamente en las campañas electorales previas a la elección de una nueva Asamblea; a la vez, que seguir presionando para que se den elecciones generales en el país para la escogencia del poder ejecutivo y legislativo a nivel nacional, regional y local.