Reincorporarse o no a las actividades en la Universidad de Los Andes

Por: Angélica Villamizar…

A poco de cumplirse un año de la paralización de las actividades en la Universidad de Los Andes a causa de la pandemia por el Covid-19, muchos se preguntan si se deben o no reincorporar en estos momentos a sus puestos de trabajo.

Se plantea entonces un posible llamado a retomar las actividades, por parte de las autoridades así como de los estudiantes; aunque son muchas las opiniones encontradas de parte de todos aquellos que pertenecen a esta institución. No se puede negar que por los momentos no se cuentan con  las condiciones mínimas para poder reincorporarse, tanto salariales, de salud, como de ninguna otra índole.

Como bien es sabido, este perverso virus ha llegado a los hogares de muchas personas, y los ulandinos no han escapado a eso, dolorosamente nos hemos quedado sin algunos profesores,  estudiantes, empleados, y por ende, este es otro de los factores que amenaza en gran medida a continuar las actividades con un poco de normalidad.

Son diferentes realidades y todas son comprensibles, lo que no es comprensible es que aun no haya respuestas contundentes por parte de las autoridades en defensa de la universidad, al contrario, hay un gran silencio que duele. Las personas que integran esta gran familia, se sienten desprotegidas. Hay quienes desean seguir apoyando a la universidad, pero estas realidades escapan de las manos de la mayoría.

También hay quienes no tienen ni para comer, tampoco para pagar el traslado hasta su sitio de trabajo y mucho menos para pagar medicamentos en caso de contagiarse de este virus al salir a la calle. No hay transporte, no hay gasolina, y el transporte de la ULA con el algunos contaban se convirtió en chatarra, por falta de mantenimiento.

Por otra parte, hay quienes han realizado algunas propuestas, como son los estudiantes (quienes son los más afectados con esta situación), algunos profesores y empleados, para retomar las actividades.

Así como otras universidades han sobrellevado la situación a pesar de tantas limitaciones que se presentan, la ULA también debería superarlas. Es preciso que cesen las excusas y que cada quien asuma su responsabilidad, para que de alguna manera se puedan continuar.

La ULA se está quedando sola, muchos de sus integrantes tuvieron que comenzar a realizar otras actividades que les da el sustento para poder sobrevivir a la profunda crisis que vive el país, dado que los salarios percibidos no son suficientes ni para comer un día.

Se siente una gran desolación por los pasillos de ULA, pareciera que se perdió el sentido de pertenencia, el amor por nuestra Alma Mater, se está acabando la solidaridad entre los compañeros de trabajo y para colmo de males, tristemente la universidad ha sido víctima de constantes robos y destrozos en las diferentes dependencias, hay una alarmante ausencia del personal de seguridad; en consecuencia, este es otro grave problema que podría impedir la reincorporación.

Si bien es cierto que son un sin fin de situaciones que afectan a la universidad y que existen incluso antes de llegar la pandemia, que por supuesto actualmente han empeorado, también es cierto que no debemos permitir que la institución más importante de Mérida desaparezca.

No más promesas sin cumplir, no más desamor, busquemos soluciones entre todos. Salvemos nuestra ULA.

 

Correo: amvs286@gmail.com

20-01-2021 (28)