Por: MSc. Ana Zenaida Marquina Rodríguez…
En el ámbito de la investigación científica de la región andina venezolana, el nombre de la profesora Sol Saavedra es sinónimo de un compromiso ineludible con la sustentabilidad. Hace treinta años, en el núcleo de la Universidad de Los Andes, nació una idea que pronto se convertiría en historia: la de un espacio transdisciplinario donde la agricultura, la gerencia y el ambiente pudieran dialogar sin barreras epistemológicas. Ese sueño fue concebido por la profesora Sol Saavedra, quien, con una mirada integral y una densidad analítica, fundó el Grupo de Investigación sobre Agricultura, Gerencia y Ambiente (GISAGA). Desde el primer día, imaginó un colectivo que no solo pensara, sino que caminara por el territorio; que no solo estudiara, sino que acompañara a las comunidades con ética y rigor.
En sus albores, la profesora Saavedra articuló voluntades excepcionales y convocó a un cuerpo docente de gran valía. A su lado, los profesores Jaime Grimaldo, Gladys Cáceres, Ismaira Contreras y Olga Molina dieron forma a los primeros horizontes analíticos del núcleo. Con rigor metodológico y compromiso social, delinearon las bases de una investigación comprometida con la complejidad de los sistemas agroproductivos y con las demandas emergentes de sustentabilidad en la región andina venezolana.
Posteriormente, el engranaje científico se enriqueció con nuevas incorporaciones. Los profesores José Miguel Sánchez, María Quintero, Carlos Bustos, Fanny Moreno, Daniel Ramírez y Zuleyma Rosales se unieron al grupo, estructurando un bloque transdisciplinario conformado por investigadores, economistas, administradores, contadores, estadísticos y profesionales de áreas afines. Cada uno aportó su visión, su disciplina y su experiencia, fortaleciendo la solidez histórica de GISAGA y ampliando su capacidad de intervención en el territorio andino. Desde sus inicios, el grupo incorporó asimismo la constancia, el valor humano y la rigurosidad operativa de jóvenes bajo la modalidad de becas-trabajo. Entre quienes se recuerda con especial estima a Elena, Nubia, Miriam y Nohelis, integrantes de una auténtica comunidad académica cohesionada bajo principios de complementariedad epistémica y alta sensibilidad social. Su presencia en el campo y en la oficina demostró con creces que la investigación de vanguardia se construye mediante la conjunción armónica de todas las experiencias y vocaciones.
Bajo la praxis de este liderazgo horizontal y transformador, GISAGA no se relegó a la comodidad contemplativa de los escritorios ni a la frialdad del dato aislado. Inspirados por la mística de trabajo de la profesora Sol Saavedra, los investigadores asumieron el compromiso indisoluble de recorrer el territorio, ascendiendo a las cumbres andinas de Mucuchies, Santo Domingo, Timotes y Bailadores, entre otras regiones, para aprender directamente de las realidades vivas de los productores rurales.
La profesora Sol enseñó con el ejemplo que el verdadero investigador universitario debe ensuciarse los zapatos de barro, escuchar las necesidades más sentidas de las comunidades y traducir esos saberes ancestrales y cotidianos en propuestas científicas rigurosas para el desarrollo integral del Estado Mérida. Esta praxis de vinculación transformó la investigación en un acto de co-creación social, evidenciando que la validez de un constructo gerencial o de un modelo estadístico se ratifica únicamente en el diálogo directo con los actores del campo. Esta escuela metodológica dejó una huella imborrable y orientó la prolífica producción intelectual del grupo, consolidándolo como un referente de excelencia teórico-práctica dentro de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FACES).
El cumplimiento de estos objetivos macro ha demandado, durante tres décadas, una praxis universitaria constante, diversa y profundamente articulada con los entornos institucionales; una labor que abarca desde la investigación de campo y el diagnóstico técnico hasta la recolección sistemática de series estadísticas, y desde el establecimiento de redes de cooperación con los actores del sector agrícola hasta la participación activa en el diseño del Plan Estratégico de Desarrollo del Estado Mérida. A esta intensa labor de vinculación se suma la dirección de tutorías académicas, la edición de artículos de alto impacto, la preparación de material audiovisual didáctico y la constante construcción epistémica que incluye el diseño de metodologías de investigación y la creación de un glosario especializado en términos agroeconómicos, agroambientales y agrogerenciales.
Hoy, a treinta años de su origen, GISAGA permanece no solo como un espacio de producción intelectual de primer orden, sino como un testimonio vivo del compromiso ético de la Universidad de Los Andes con el desarrollo sustentable; una historia que demuestra de manera fehaciente que la investigación en las ciencias sociales adquiere su verdadero valor cuando se fundamenta en la comprensión profunda del territorio, la ética ambiental y la transformación social. Y todo esto ha sido posible, fundamentalmente, bajo el ejemplo imperecedero, la pulcritud académica y la guía de su gran mentora y fundadora, la profesora Sol Saavedra. Es imperativo reconocer que ella sigue creando y sigue investigando; su vocación permanece inquebrantable, su liderazgo sigue animando a jóvenes y veteranos, y su mirada continúa siendo un eje orientador para quienes creen que la ciencia puede ser servicio, que la academia puede ser compromiso y que la universidad debe ser la casa común de la región.
Que su legado institucional siga creciendo, que su trabajo continúe transformando realidades y que su historia sea la fuente de inspiración para las generaciones venideras. Este núcleo de investigación le agradece, hoy y siempre, todo lo que ha dado: su tiempo, su sabiduría, su liderazgo ético y su amor por el territorio andino. La institución la honra con el corazón, con el trabajo diario y con la certeza de que su ejemplo seguirá guiando cada una de nuestras investigaciones. Honor a su vocación inquebrantable y honor a su ejemplo de vida.
Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela.
Facultad de Ciencias Económicas y Sociales
Contacto Institucional: * Correos electrónicos: gisaga@ula.ve | gisaga.ula.faces@gmail.co
Sitio web oficial: sites.google.com/ula.ve/faces-gisaga
24-05-2026



