El Trolebús de Mérida se convirtió en una pesadilla para los usuarios

Empujones, pisotones, aprisionamientos, gente desmayada, agolpamientos, colas largas e intensas, maltrato al usuario, retrasos, buses accidentados en la vía, gente desmayada por falta de aire acondicionado en los buses, peleas entre usuarios, es el trajín que viven a diario los habitantes de Lagunillas, San Juan, Ejido, Mérida, Tabay y la zona de San Jacinto, al intentar usar el sistema de transporte masivo Trolebus de Tromerca, para moverse entre estas localidades debido a que el transporte público en general se encuentra paralizado por falta de repuestos y la problemática derivada del costo de los pasajes.

Los merideños tienen que hacer gigantescas colas en las estaciones del Trolebús, porque el sistema cada día tiene más demanda por los precios de los pasajes. La población se ha volcado a usar este servicio, a pesar de que el mismo carece de campañas de concienciación de su uso, en los monitores de los buses, en vez de educar al usuario para que deje salir a los pasajeros, antes de entrar a una unidad, para que mantenga las instalaciones en buen estado, para anunciar las paradas, anunciar las salidas y arribo de buses, las utilizan para mantener una campaña constante con fines políticos del ahora alcalde de Ejido.

“Viajar en el Trolebús se ha vuelto una pesadilla”, indicó Sindy Velásquez para Comunicación Contínua, una usuaria que no tiene más remedio que transportarse con este sistema, “Se ha vuelto muy difícil todo, usar las busetas privadas es muy costoso, de paso no se consigue dinero efectivo para pagar los pasajes, los bancos ni siquiera tienen dinero, los buses del Trolebús están deteriorándose, las colas son insoportable, la gente entra como animales y atropellan a todo el que intenta subir a una unidad, es muy triste lo que pasa ahora en Mérida”.

El sistema Trolebús está en decadencia. En los patios de talleres en Ejido, se observa la enorme cantidad de buses varados por falta de repuestos, una realidad igual a la de los buses de las líneas colectivas. En el terminal de Ejido se agolpan grandes cantidades de personas que no pueden pagar pasajes para Lagunillas y San Juan, estos observan como cada día hay menos unidades funcionando, algunas incluso con ventanillas rotas, puertas en mal estado, en la terminal los reclamos al personal es constante, “los que trabajan aquí tratan mal a uno cuando se les pide explicaciones por la falta de un bus, o la tardanza de alguno, a otros no les importa, alegan que ganan sueldos muy bajos como para darse mala vida”, dijo otro usuario. (Comunicación Continua)