Al cumplir cinco décadas llenas de aprendizajes, tropiezos, retos y desafíos, el Núcleo Rafael Rangel (Nurr) de la Universidad de Los Andes (ULA) afirma que sigue vivo, está firme y presente en el estado Trujillo.

La universidad autónoma reconoce los aportes de grandes hombres y mujeres que han luchado por la consolidación de un visionario proyecto académico, así como a quienes durante los últimos tiempos han apostado, contra todo pronóstico, por la permanencia institucional. Una labor nada fácil, pero no imposible, con el propósito de contribuir, desde distintos ámbitos, al desarrollo regional y nacional.

Presencia y permanencia

El Dr. Geovanny Castellanos, vicerrector encargado, asevera que “estamos -el Nurr y la comunidad universitaria- firmes y presentes porque tenemos el mismo espíritu combatiente, el mismo deseo de seguir luchando para erradicar todos los flagelos que menguan nuestro nivel de desarrollo”.

Insiste que “nos encontramos firmes porque continuamos manteniendo el deseo, la fuerza de voluntad y los criterios más sólidos para continuar llevando la academia, las ciencias, las humanidades, las artes, los deportes, la cultura, la investigación, la extensión y demás actividades necesarias a la sociedad”.

El profesor enfatiza que “nuestra lucha permanece enfocada en el beneficio colectivo, jamás particular, pues somos una institución que mantiene su visión de mantenerse al lado de quienes más lo necesitan”.

Asegura que “el Nurr se encuentra presente en cada familia, cada hogar, cada comunidad porque tienen al menos un profesional egresado o relacionado con él. Se tiene una idea clara que el núcleo le pertenece a todos, es un patrimonio y un sentimiento común”. Por lo anterior, entre otras aristas, en el 2022 el eslogan institucional es ULA-Nurr: 50 años con Trujillo, firmes y presentes.

Un poco de historia

Inmensurable fue la gesta cívica y estudiantil por tener en la entidad trujillana a la ULA como aliada, con estructura y pleno funcionamiento. A propósito del cincuentenario del Nurr, aunque entre 1972 y 1977 se llamaba Núcleo Universitario de Trujillo (NUT), es propicio recordar que durante 1923 funcionó en casas alquiladas, ubicadas en las parroquias Chiquinquirá y Matriz de la ciudad capital, la Escuela de Ciencias Políticas de la ULA.

La formación e inducción se hacía aquí, sin embargo, las evaluaciones se presentaban en Mérida. Tal dependencia permaneció activa en la región trujillana hasta 1947, influyeron razones económicas y presupuestarias.

En la década de los 50 fueron los primeros acercamientos de la ULA con los Ateneos de Trujillo y Valera. Hubo esporádicas exposiciones artísticas-culturales, con aval universitario. A inicios de los 60 se plantea, sin concretarse, la instalación de la Escuela de Artes, Extensión Valera. Para 1966 impulsan la Campaña pro Extensión Universitaria; a mediados de 1970 se constituye la Asociación Trujillana de Estudiantes de la ULA (Ateu), logrando motorizar significativos avances sobre la propuesta académica.

La gran Marcha al Rectorado ULA desde Trujillo a Mérida se inmortalizó el 27 de julio de 1971. El 23 de septiembre de 1971 el Consejo Universitario (CU) de la ULA solicitó al Consejo Nacional de Universidades (CNU) la creación del NUT en la ciudad de Trujillo. Enero de 1972 inició con el accionar denominado Activismo Trujillano Pro Universidad. Luego a mitad de abril se realizó la Hora Cero, ejemplo de civismo y unión por una causa común: la Alma Mater. Dicha iniciativa representó para la época una de las contundentes y pacíficas acciones de calle, movida por sueños y sed de conocimientos.

Fue el 23 de junio de 1972, día que coincide con los natalicios del trujillano Cristóbal Mendoza, primer presidente de Venezuela, y de Fray Juan Ramos de Lora, fundador de la ULA, que el CU respondió al clamor popular y aprobó la creación del núcleo. La primera clase magistral la dictó, a finales de junio del 72, el Dr. Antonio Luis Cárdenas en el Ateneo de Trujillo mientras que el 24 de julio del mismo año se firmó el Decreto de Creación en el Centro de Historia, ahora Casa de los Tratados Bolívar y Sucre.

El impacto positivo del espacio universitario ulandino en Trujillo habla por sí solo, en su haber tiene 13.550 egresados en pregrado y significativo número en especializaciones, maestrías y doctorado. Talento humano formado con funciones hasta fuera de nuestras fronteras, fundamentado en sólidos principios ulandinos y rangelianos.

En materia de investigación reiteradamente el Nurr ha ocupado los primeros lugares, incluso en la Convocatoria 2022 lidera el primer lugar en toda la ULA con 11.480 puntos. Desde las Unidades de Investigación la concreción de relevantes proyectos es una realidad. La promoción de la extensión universitaria ha sido otro de los pilares elementales mediante el constante acercamiento e interacción con las comunidades. No puede obviarse el apoyo irrestricto a las estrategias para el progreso y bienestar científico y social, aunado al accionar desde los sectores estudiantiles y gremiales.

Conmemoración central

El 23 de junio a las 9 a.m. es la misa de acción de gracias en la Catedral Nuestra Señora de La Paz, una hora más tarde habrá un desfile académico, con togas y birretes en los alrededores de la plaza Bolívar de Trujillo Capital, seguido de la colocación de ofrendas florales ante la estatua del Libertador, posteriormente la Orquesta Típica Regional ofrecerá en los mencionados espacios religiosos un concierto.

Pasado el mediodía se rendirán honores a Rafael Rangel en la Villa Universitaria, también serán los actos protocolares en la sede de pregrado, siendo el orador de orden el catedrático Pedro Rivera Chávez, la clausura será con el tradicional compartir de tortas.

PRENSA ULA-NURR

24-6-2022