martes, junio 18, 2024

Vacacionar en medio de la crisis

Terminó el año escolar 2015-2016, las universidades entran en receso docente, los pre universitarios en muchos casos retornan a sus lugares de origen; ya que en su mayoría viven residenciados; los trabajadores públicos también solicitan sus permisos anuales para intentar descansar y olvidarse de la realidad país por al menos unos días o quizás tratar en 20 días hábiles llenar la despensa con algunos artículos. Sin embargo otros tantos se proyectan salir en familia a vacacionar, bien sea a la playa, el llano o la montaña.

El presupuesto familiar se ve bastante apretado, lo que en épocas anteriores eran dos semanas fuera de la ciudad, hoy se convierte en apenas 2 o cuando mucho 5 días pues la lista de gastos son bastantes y el dinero simplemente no alcanza para más.

Entre el hotel, comidas, trasladados, visitas a parques temático o sitios de recreación y quizás uno que otro gustico limitado, el dinero no alcanza.

Sin olvidar que, si viajas en carro propio debes tomar en cuenta la revisión exhaustiva de todo el sistema electromecánico, así como los neumáticos, frenos, aceite; entre otros detalles particulares.

Llevar comida preparada para aliviar los gastos, quizás sea una buena alternativa; sin embargo ante la escasez de casi todos los productos esta acción se vuelve una hazaña imposible de cumplir, no hay pan, mucho menos mantequilla ni mayonesa; tampoco la leche en polvo para el cafecito.

Si viajas en autobús, ten en cuenta y sumo cuidado con las maletas, no las pierdas de vista en las terminales terrestres, asegúrate de organizar todo de manera tal de no pasar un mal rato mientras intentas olvidarte al menos por un rato de la realidad país, aunque a ciencia cierta, siempre está presente.

35 días aproximadamente hasta el próximo primero de septiembre, donde la mayoría de las familias vuelven a la rutina, a la normalidad de las actividades cotidianas, quizás con una alta deuda en las tarjetas de crédito, que ni siquiera podrán pagar con el bono vacacional, o aquellos honorarios extras, que de vez en cuando llegan por ahí; y a más de uno salva en tiempos de crisis.

Los papás seguramente no paran de pensar en los gastos del nuevo año escolar, uniformes, cuadernos, libretas, libros; entre otros artículos indispensables para la enseñanza de cualquier niño en educación primaria.

Solo queda esperar al año entrante, quizás la situación esté mejor o peor que antes.