Vinotinto a pesar de todo

Por Ramsés Uribe…

Desencanto/desilusión. Dream is over, what can i say?, ( el sueño terminó, ¿qué puedo decir?) decía el genial cantante y compositor de música pop, Jhon Lennon, uno de los cabecillas del fabuloso cuarteto de Liverpool, los todavía recordados y vigentes, Beatles, en su bucólica canción, “God” (Dios), del álbum de nombre: John Lennon-Plastic Ono Band de 1970, (Banda plástica de Ono) sello: Apple records. Así también hemos tenido que aterrizar a la cruda realidad cotidiana del país, luego de la debacle de la vinotinto. ¿Qué ocurrió con la selección nacional de fútbol?. ¿A dónde fueron a parar las esperanzas deportivas del país?. ¿ Por qué no aprendemos la lección de la justa deportiva y del desarrollo del país?

Historia futbolística. Cuando una actividad o quehacer humano cumple algún tiempo largo con pocos éxitos y muchos traspiés  desde el siglo XIX hasta la fecha, con un relativo impacto en las mentes y los pies de los jugadores, aunado a los gritos eufóricos de los hinchas de un pueblo y tal vez las quejas de muchas damas, que no entienden el football, es hora de revisar los resultados. Un resumen de la historia del fútbol nacional ya lo tratamos en el artículo del 2017 en este mismo portal web,  titulado: “Vinotinto a sorbos alegres”. La problemática de la ética deportiva con la corrupción ya conocida más algunas sugerencias, la ventilamos en el artículo de ¡ Mundial futbolístico 2018!, por este mismo medio digital. Por fortuna, hay una buena noticia, se trata del triunfo del equipo de Estudiantes de Mérida FC, en el Torneo Apertura 2019, luego de 17 años de lucha.

Hermenéutica del deporte rey. Aunque aquí es un lugar inadecuado para profundizar acerca de la filosofía del futbol, si comentaremos en síntesis apretada algo del tema. Para un acercamiento básico y preliminar a una cabal comprensión del fenómeno futbolístico, inclusive de otras disciplinas deportivas, lúdicas y recreativas,  se emplea y extrapola la filosofía del pensador español Don José Ferrater Mora ( 2014), en una nueva interpretación nuestra en lo atinente al pragmatismo y lo pragmático. El fútbol como mero hecho pragmático es lo más común y corriente de pensar este arte masivo de lo deportivo. El balompédico se ubica y destaca como aquel hecho o asunto social, de negocio y de ocio que brota en las canchas de todo el mundo sin distinción alguna y que en ocasiones es torpedeado por la política con devastadoras consecuencias. Como una situación contante y sonante este deporte refleja la habilidad física en torno al balón golpeteado sin piedad ni sutilezas. Si el pragmático es aquel individuo que sabe cómo enfocar los asuntos y como resolverlos: es el jugador del socker criollo. En el caso específico de la Vinotinto se observa una habilidad relativa en el equipo por zigzagueante desempeño, a lo largo de su vieja historia.  

Reflexión última: la causalidad del fracaso.  Además de las recomendaciones que dimos en 2017, disponible en: https://comunicacioncontinua.com/vinotinto-sorbos-alegres/ , que ciertamente están vigentes, cabe acotar que el problema no sólo del logro futbolístico, sino deportivo en general, así como en otros ámbitos del quehacer productivo del venezolano, reside en algo más complejo e imperceptible para la mayoría. Sin dejar de lado la afectación de la difícil situación país en el tema deportivo, como en todas las áreas de la vida nacional, se trata de un origen estructural del problema, no casual, algo profundo y de raíz ancestral. Es muy fácil decir que no se pudo obtener el triunfo porque la mala suerte rondó los guayos de los atletas. Consideramos que la dirección más puntual que explicaría la debacle de la selección frente al intimidante y portentoso rival argentino, es un asunto netamente estructural y cultural. Este hecho es muy grave porque es la causa de todos los males de la patria, no únicamente recientes, actuales, sino también los de vieja data. El célebre filósofo, escritor y políglota llanero, docente de nuestra Universidad de los Andes, premio nacional de literatura, entre muchos galardones y logros obtenidos, Manuel Briceño Guerrero, ya fallecido, ya lo denunciaba en su libro de los años sesenta,  “¿Qué es filosofía?”. Aquí explica el destacado intelectual apureño, la precaria situación existencial del latinoamericano, del cual, el venezolano, no escapa a ello: Así tenemos en el trabajo, el manguareo, en la educación, la paja o el caletrero, el vivalapepismo por parte de los estudiantes; en la vida social, la mamadera de gallo; en la producción, el facilismo; en la política, el bochinche, el caudillismo, el golpismo; en las posiciones de responsabilidad, el paterrolismo y el guabineo; en la lucha por el mejoramiento personal, el pájaro-bravismo, el compadrazgo y la rebatiña, etc. Es evidente, por otra parte, que en los proyectos, quehaceres y opiniones predominan la emoción sobre el pensamiento, la magia sobre la razón, el mito sobre la historia, la corazonada sobre el cálculo frío.  

Moraleja y el futuro del juego. Para seguir con la expresión de mucha devoción lúdica del prof. ULA, Andrés Mora Márquez, reconocido analista deportivo, : ¡Vinotinto de plata con corazón de oro!, la podríamos actualizar, redireccionar  por ¡ Vinotinto de oro con corazón de titanio ¡. Junto con las sugerencias que hemos dado anteriormente; también es necesario cambiar el paradigma del quehacer deportivo y dar un tremendo giro copernicano en este importante sector. Para ello hay que cambiar la cultura e idiosincrasia del venezolano que permita asumir la existencia con mayor asertividad, constancia y visión con esfuerzo de logro todas las actividades productivas que se emprendan, por medio de una educación de calidad, políticas deportivas claras y serias, jornadas laborales con criterios científicos, técnicos y éticos con transparencia y eficiencia y sin politización la conducción, organización y entrenamiento de equipos. Asimismo se debe apoyar más el deporte en todas las organizaciones e instancias gubernamentales y económicas, no sólo las instituciones educativas o las que competen directamente al deporte y por último, aunque no menos relevante, confiar en Dios. Tener mayor fe y convicción en lo que hacemos.   

Correo: ramaseum@yahoo.com

Twiterr: @ramthalneo