Para el Equipo Regional de Activistas de Voluntad Popular en Mérida preocupa la situación que se viene presentado en la zona fronteriza del estado Apure con el vecino país Colombia, por las connotaciones políticas, sociales y geopolíticas que involucra los enfrentamientos violentos entre las Fuerzas Armadas venezolanas y grupos disidente de las Farc.

Si bien los más de 2000 kilómetros de frontera con nuestra hermana nación Colombia se han constituido en una zona crítica casi desde el mismo momento de la creación de la República de Venezuela en 1830, lo que sucede hoy es que la principal institución encargada por velar por la protección de la soberanía territorial, es decir las fuerzas armadas alineadas con el Chavismo, se han convertido en un actor delincuencial más en la disputa por el control de espacios para el cobro de vacunas, el contrabando y el narcotráfico.

Ya en gobiernos anteriores se hizo evidente la existencias de severos conflictos territoriales y violaciones de derechos humanos en la frontera con Colombia, como en el caso de la masacre de El Amparo en 1988, pero ninguno de esos episodios supera la masacre de El Ripial, acontecida hace unos pocos días, y el desplazamiento de más de 4000 pobladores, incluyendo cerca de 2000 niños hacia la población de Arauquita (Colombia) huyendo de la violencia atroz de la fuerza armada alineada con los intereses del chavismo.

Preocupa aún más que prácticamente en todos los estados del occidente del país hay presencia de grupos de guerrilla colombiana, que actúan al amparo de las autoridades ilegítimas de Venezuela. Por lo cual, el conflicto y las masacres de Apure pudieran representar solo la punta del iceberg de un problema que pudiera comprometer la soberanía de nuestro país, generando las condiciones para un proceso de balcanización.

Nuestro país necesita instituciones que garanticen la vigencia de la ley, la protección de derechos humanos fundamentales y la integridad del territorio.  Quienes hoy detentan el poder solo se mueven por la defensa arrogante del poder, sin importar que para eso tenga que aniquilar todas las instituciones democráticas y a la ciudadanía que solo quiere vivir en paz. Prensa VP Mérida. 

30-03-2021