“Amor por los árboles”

 
 
Los árboles pueden salvar nuestras vidas. Fortalecer nuestras mentes, relajarnos, eliminar el estrés sólo al contemplarlos como en un ensueño. Existe en la actualidad toda una serie de escritores y libros publicados acerca de la importancia y nuestra hermandad con los
árboles.
 
“Los árboles son nuestros santuarios” escribió Herman Hesse, autor de El Lobo Estepario.
 
“Cuando aprendemos a escucharlos llegamos a casa… son nobles, héroes, hermosos, nosdan la felicidad”.
 
En la práctica japonesa del “Shinrin-Yoku”, que significa “armonizar con el árbol” y que ha retomado popularidad, es una especie de medicina de energía espiritual que es absorbida por la persona que se abandona a su contemplación o abraza sus troncos.
Es de recordar el árbol bíblico, el de los frutos del Bien y del Mal. Poetas como Kahlil Griban señaló: “los árboles son poemas que la tierra escribe en el cielo”.
 
En el folklore europeo existen muchas referencias, incluyendo los cuentos de los Hermanos Grimm.
 
Referencia al Capítulo de los Arboles y la Carta Magna de Gran Bretaña en 1217, se habla sobre la relación de la nación con el respeto y responsabilidad humana en los bosques.
 
Aquí en nuestra maravillosa naturaleza merideña los árboles mecen sus ramas y crean música envolvente con sus hojas cuando la brisa los acaricia. Debemos admirarlos, cuidarlos, respetarlos, amarlos, y que continúen dándonos seguridad y belleza. ¿Usted ha tratado de
acariciarlos en alguna oportunidad, cuando piensa que nadie lo observa? Si lo ha hecho los duendes de los bosques compartirán su alegría y bienestar en la calma mental, renovación energética y exaltación espiritual en la plena serenidad en estas épocas difíciles.
 
Si aun no lo ha hecho, tenemos muchos árboles fuertes, sanos y hermosos en Mérida. Está a tiempo. Le aseguro se sentirá mucho mejor. Y no importa si alguna persona lo observa… ¡contágielo!
 
Valentin Ladra
valikvalik@hotmail.com