10 claves para educar en anticorrupción

Aprender es un proceso complejo que viven todos los seres humanos desde su nacimiento.

Educar es un proceso sistemático que permite la reproducción cultural de la sociedad, al mismo tiempo que tiene en sí mismo la posibilidad de generar cambios para orientar esa misma sociedad. Educar implica dar y recibir.

En la escuela debemos tener conciencia de que hay que enseñar para la anti corrupción. Orientar nuevos aprendizajes que fomenten actitudes para la honestidad, verdad, reconocimiento de méritos, justicia, responsabilidad, respeto, igualdad de oportunidades, ética.

Los maestros y profesores son los primeros llamados a formarse (nadie está formado de forma natural) para adelantar la lucha anti corrupción. Los niños y adolescentes aprenderán anti corrupción si permeamos sus procesos de aprendizaje: cognitivos, lúdicos, pedagógicos, societales, vivenciales.

Y ahí toca revisar y orientar sus juegos, imágenes, ejemplos, prácticas, organización, objetivos, contenidos, canciones, material de estudio, todo el currículo escolar. Hacer que no queden mensajes que puedan favorecer la corrupción. Y más importante, que haya mensajes hacia la anti corrupción. Rechazo rotundo a todo acto de corrupción.

A cada edad, según su desarrollo biopsicosocial, se debe incorporar actividades sobre la acción anti corrupción. Con historias y ejemplos de su contexto cultural y social. Podemos enseñar con criterios éticos la anti corrupción. Que el deber ser se reconozca y valore como una actitud positiva, en todos los niveles educativos, en cada espacio de la escuela, liceo y hasta la universidad.

Debemos cambiar ideas establecidas. Por ejemplo: cuando nos dicen “el fin justifica los medios”. Podemos empezar a enseñar: El fin está determinado por los medios. Nada justifica medios corruptos e ilegales, mucho menos injustos.

¿Cómo educar para la anti corrupción?

  1. Visibilizando los casos de posible corrupción. No callar ante hechos dolosos en nuestro entorno, hablando y aprendiendo de cada experiencia, con los estudiantes de acuerdo a su desarrollo y edad. Al margen del curso que siga la averiguación y castigo del hecho en los órganos competentes.
  2. Participando en la actividad escolar. Asumir responsabilidades. Respetando la norma, dialogando para resolver conflictos, logrando acuerdos para emprender proyectos. Conversar y decidir, escuchar a todos; especialmente quienes más le cuesta hablar.
  3. Rindiendo cuentas de cada recurso material, responsabilidad o proyecto que se asuma e implique gestión en la escuela. Mostrar transparencia, enseñar con el ejemplo. Cuanto se recibió, en que se utilizó, que se logró.
  4. Formándonos para la anti corrupción, personal e institucionalmente. Denunciando y apoyando la denuncia de otros.
  5. Manejando cada espacio escolar responsablemente con la participación de los estudiantes: uso, cuidado, limpieza, reparación, beneficio. Valorando la responsabilidad por el buen trato de los bienes escolares.
  6. Seleccionando a los estudiantes y al personal docente para las actividades de la escuela por sus méritos, habilidades, capacidades y logros. Nunca por favoritismo, nexos familiares o amistad. Diferenciar siempre la relación familiar o de amistad, de la labor institucional profesional.
  7. Apoyando a la familia del estudiante para cultivar valores de respeto, honestidad, solidaridad y amor fraterno con acciones desde la escuela: formación, recreación, cultura, sociales, etc. Siempre en el marco de valores éticos.
  8. Resaltando los ejemplos positivos en los contenidos y experiencias de clase. Exaltar biografías de personas y profesionales honestos, éticos y trabajadores. Rescatar aspectos de aprendizaje de experiencias traumáticas, dolorosas o aparentemente negativas.
  9. Premiando la honestidad académica de los estudiantes, y castigando la trampa o fraude académico. El fraude académico es copia, plagio, flojera, irresponsabilidad, etc.
  10. Valorando la ética, el trabajo, el esfuerzo, la dedicación y la honestidad como valores superiores en la actuación escolar. Rechazando las acciones que conlleven faltas, engaños, fraude, mentiras, ventajismos, trampa, robos, injusticias.

Es un largo camino el que hay que recorrer para acabar con la corrupción, pero al estar dispuestos a recorrerlo, lo primero que debemos hacer es accionar. Comencemos a aplicar estas 10 tareas en nuestro salón y en nuestra escuela.

Nadie va venir a resolver mis problemas, si yo no acepto que los tengo y comienzo a cambiar la situación. Esto solo se logra con acción. El mundo cambia, si tu cambias.

Lo que sucede en las escuelas es un adelanto del futuro del país. Dedicamos esfuerzos a mejorar las escuelas y su labor educativa, o estaremos condenados al sufrimiento de nuestra inacción.

Julio Alexander Parra Maldonado. Geografía Viva organización aliada de la Coalición Anticorrupción.

@ProfeMerida