Este título es un sueño, pero hay que soñar porque como dice Ramón Blanco, el alpinista venezolano, a veces lo sueños se cumplen.
Por eso muchos merideños, incluyendo la naciente Fundación Amigos del Parque Metropolitano Albarregas, soñamos con este espacio recuperado y mantenido para la ciudad y sus habitantes. Para el próximo 2.017, esperamos entre las muchas metas, que sea abierto el Instituto Municipal Parque Metropolitano Albarregas, creado a través de la ordenanza de zonificación del 24 de mayo del año 2.000 Este instituto esta bajo la tutela de la Alcadía de Libertador de Mérida, y hemos solicitado de manera formal al Alcalde Carlos García su apertura. Así mismo esperamos seguir contando con la participación ciudadana en las jornadas de limpieza y actividades deportivas, culturales y recreativas que se tienen planificadas dentro del parque.
Soñamos ademas con la intervención de Inparques, organismo ambiental competente en la permanente acción sobre la depredación e invasiones en este bosque urbano, solicitud que también hemos realizado formalmente a ese organismo.
La clave está en la suma de voluntades, participación y acción ciudadana junto a los organismos gubernamentales ejerciendo su labor de vigilancia, mantenimiento y control.
En reciente publicación del diario El Nacional, el psiquiatra Luis Madrid, recomendaba en estos tiempos de crisis no aislarse, crear espacios de relajación y esperanza, huir del estrés, de la gente toxica y pesimista, practicar deporte sobre todo en las mañanas, no abusar de medicamentos y no consumir alcohol ni drogas. Los parques son necesarios para mantenernos sanos mental y físicamente, el pulmón vegetal que representa el bosque del río Albarregas es fundamental para nuestro agradable clima merideño. De manera que sobran razones para que las mas de 400 hectáreas que aun quedan intactas del Parque Metropolitano Albarregas, sea ese espacio donde podamos drenar el estrés cotidiano, sin tener que hacer nada mas complicado que tomar el transporte publico de la ciudad o estacionar nuestro vehículo en un estacionamiento cercano.
Como soñar es fácil, y los sueños posibles, porque lo demostramos en el segundo semestre del 2016, que juntos si podemos, el llamado es a las autoridades a seguir apoyando esta iniciativa ciudadana, a los empresarios con su aporte a través de la responsabilidad social empresarial, a los merideños dentro y fuera del país… porque en el 2017 y mas que nunca, también «VAMOS AL PARQUE».
Danitza Suárez


