El 30 de mayo de 1961 fue asesinado Rafael Leónidas Trujillo, último dictador de la República Dominicana, poniendo fin a un régimen totalitario y genocida que se extendió por treinta y un años y dejó un saldo de más de cincuenta mil muertos.
La arremetida tuvo lugar en el kilómetro 9 de la carretera que conecta Ciudad Trujillo (actual Santo Domingo) con San Cristóbal. Allí, el Chevrolet, color azul, modelo 57, en el que viajaba Trujillo, fue emboscado y ametrallado por un grupo de insurgentes, compuesto por militares y civiles, quienes contaron con el respaldo de la Agencia Central de Inteligencia (C.I.A.).
El automóvil recibió más de 60 disparos de diferentes calibres; siete de ellos impactaron el cuerpo del dictador, causándole la muerte. Su chofer, Zacarías de la Cruz, también fue herido, pero sobrevivió, aunque inicialmente los ajusticiadores lo creyeron muerto.
El régimen de Trujillo ejemplifica cómo el autoritarismo, el abuso de poder y el control absoluto del Estado pueden conducir a la barbarie. A pesar del fin de esa dictadura, América Latina continúa siendo terreno fértil para regímenes autoritarios, debido a la debilidad institucional, la injerencia de potencias extranjeras y la indiferencia de algunos organismos internacionales.
Lic. Carlos Eduardo León Domínguez. CNP 27551
30-05-2025




