Nació el 10 de octubre de 1944 en la Parroquia La Candelaria en Caracas, fueron sus padres Doña Blanca Luz Cardozo Heredia y Don Baltazar Porras, fue el primogénito de 8 hermanos.
La Familia Porras Cardozo fue criada con principios cristianos, prácticamente podemos decir que Doña Blanca Luz fue para sus hijos la primera catequista, actitud que seguramente tuvo influencia en la vocación sacerdotal del Cardenal.
La niñez fue de entera felicidad, fue siempre un niño obediente y tenía con sus hermanos una relación muy armoniosa propia de una familia verdaderamente unida.
Como todo niño y joven tenía la pasión por el deporte, destacando el juego de pelota y el boxeo, llegando a tener incluso su propio ring en el que boxeaba con sus primos.
Estudió en el Colegio Fray Luis de León de Caracas con los Padres Agustinos quienes lograron motivar su vocación por el sacerdocio, pero por intermedio de Mons. Hortencio Antonio Carrillo, Párroco de Santa Teresa, donde está el Nazareno de San Pablo, lo sacó del Colegio de los Agustinos para que continuara sus estudios en la Escuela Parroquial Santa Teresa ya que quería que fuera sacerdote diocesano.
Estudió Bachillerato y Filosofía en el Seminario Interdiocesano de Caracas donde conoció a quien sería su guía para siempre desde ese momento, el Padre Miguel Antonio Salas Salas.
Un momento clave, sin haber cumplido los 18 años, fue cuando lo enviaron a estudiar a la Universidad Pontificia de Salamanca en España, un joven venezolano llegando a una ciudad lejana donde iniciaba su formación sacerdotal compartiendo con otros aspirantes de varias partes del mundo y entre ellos muchos latinoamericanos.
La Universidad Pontificia de Salamanca marcó a Baltazar Porras en lo que fue su vocación humanista y apertura al mundo de hoy, allí nació y se consolidó su vocación por la lectura, la biblioteca de la institución era algo inimaginable, pero allí durante muchas horas pasaron por sus manos, tanto para su formación como para cultura general.
Y ese apego a la adquisición y lectura de libros se las trajo a Venezuela, actualmente, podemos decir que la Biblioteca del Cardenal Porras Cardozo es una de las más completas del país y ha sido uno de los lugares preferidos donde se siente pleno de felicidad, quejándose siempre de no poder leer todos los libros que le llegan, esta biblioteca no ha dejado de crecer nunca.
En la Universidad de Salamanca obtuvo La Licenciatura en Teología en 1966, y posteriormente en 1977, obtuvo el Doctorado en Teología Pastoral en el Instituto Superior de Pastoral de la misma universidad
La Ordenación Sacerdotal se realiza en la Catedral de Calabozo en 1967 de manos de Mons. Miguel Antonio Salas quien se desempeñaba como Obispo de Calabozo, contó con la dicha de compartir con su madre haber alcanzado el sacerdocio, uno de los grandes anhelos de su vida.
Como Sacerdote, se desempeñó como Vicario Cooperador, Párroco, Asesor Diocesano de Cursillos, Profesor en el Seminario y en otros institutos públicos y privados, Director del Colegio Ntra. Sra. del Rosario, Vicerrector del Seminario Interdiocesano, Director de Estudios y Rector del Seminario San José del Hatillo.
Cuando fue nombrado Obispo, inicialmente creyó que iba a suplir la única vacante que había en ese momento, la Diócesis de Margarita, pero para su sorpresa, cuando el Nuncio le complementa la información, su destino era la ciudad de Mérida como Obispo Auxiliar del entonces Arzobispo Mons. Miguel Antonio Salas quien necesitaba un Auxiliar que pudiera tener una relación directa y productiva con el mundo universitario.
Su Consagración como Obispo Titular de Lamdia y Auxiliar de Mérida se realizó en la Catedral Metropolitana, y aquí vuelve a aparecer la figura del Pastor de Pastores Miguel Antonio Salas quien sabía y confiaba plenamente en el potencial de Baltazar Porras para compartir las responsabilidades de la Arquidiócesis.
Como Obispo Auxiliar se puso en contacto directo con la gente de las más lejanas aldeas de la Arquidiócesis de Mérida, de allí el afecto que se ganó y que le demostraron en cada visita pastoral.
Un nuevo nombramiento llegaba de Roma, el Arzobispo Miguel Antonio Salas había presentado su renuncia al Papa Juan Pablo II, y este nombra a Baltazar Enrique Porras Cardozo, VI Arzobispo de Mérida. Han sido 37 años con una gestión Arzobispal que ha dejado huellas.
El 9 de octubre de 2016, nuestro Arzobispo Metropolitano, recibe una gran noticia, en plena carretera de los llanos venezolanos, el Papa Francisco lo nombraba Cardenal y recibió el Capello Cardenalicio en el Vaticano el 19 de noviembre de ese mismo año.
Hoy hemos querido compartir con ustedes algunas etapas y vivencias del Cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo. Una de las fuentes más consultadas fue un programa especial del Museo de la Memoria y Cultura Oral Andina de la Facultad de Humanidades y Educación de la ULA producido por La Oficina de Prensa de la Universidad de Los Andes
¡Feliz Cumpleaños Cardenal Porras!
Freddy Criollo Villalobos
10/10/20


