A más de un año de la vaguada en Escagüey: el abandono estatal deja a decenas de familias a merced del Río Chama

El pasado 24 de junio de 2025, la tranquilidad de la población de Escagüey, en la parroquia Mucurubá del municipio Rangel del estado Mérida, fue destruida por una severa vaguada que incrementó drásticamente el caudal del Río Chama. A más de un año de la tragedia, la inacción gubernamental confirma una constante histórica; las autoridades se presentan durante la emergencia, pero con el paso del tiempo abandonan a las víctimas, vulnerando de manera sistemática el derecho constitucional a una vida digna y a la seguridad de sus ciudadanos.

El saldo del desastre dejó consecuencias devastadoras que hoy continúan impunes ante la desidia oficial: la pérdida total de 3 viviendas destruidas por completo; alerta máxima por 9 viviendas en condición crítica y un alto riesgo de 12 viviendas bajo amenaza constante.

Actualmente, existe un peligro inminente de que una nueva crecida del río provoque una tragedia aún mayor, colocando en riesgo mortal a decenas de familias. A pesar de la gravedad de la situación, los afectado denuncian la respuesta de la Alcaldía del Municipio Rangel y de la Gobernación del Estado Mérida que se ha limitado a reiterar que «no hay presupuesto», eludiendo su responsabilidad de proteger la vida de la población.

Frente a la indiferencia institucional, los habitantes de Escagüey alzan la voz para exigir a las autoridades correspondientes la ejecución urgente de las obras requeridas antes de que ocurra una pérdida irreparable, entre ellas, la construcción prioritaria de muros de contención en los sectores vulnerables, además de los trabajos inmediatos de draga y canalización del cauce del Río Chama.

«El Estado no puede respaldarse en la falta de recursos cuando lo que está en juego son vidas humanas. Exigimos que dejen de ignorarnos y cumplan con su deber de garantizarnos el derecho a vivir con dignidad y sin miedo», manifestaron los voceros comunitarios.

Nota de prensa

21-08-2026