Por Alex Vallenilla…
Lentamente los factores supuestamente radicales de la oposición, se irán apartando de la línea anti-Guaidó que han querido implementar a través de las redes sociales. Un esfuerzo vano, fútil, urdido en laboratorios del sector financiero, que se mantiene enfrentado a los partidos políticos que dominan la Asamblea Nacional (AN) desde 2015, cuyos miembros son considerados delincuentes.
Ese sector, el económico, que hizo grandes capitales a través del control de bancos que tenían, en el gobierno de Hugo Chávez, luego de la última tropelía en 2009, quiere salvar lo pillado y emplea una campaña contra los propósitos de los sectores políticos que ahora son apoyados por Washington.
El mensaje de Mike Pompeo ha sido claro, a los “40 nelsonmandelas” que quieren ser presidentes.
Washington no se va a montar en un proceso electoral sabiendo que si la oposición va dividida, no se logrará el objetivo. A cada dirigente de cada partido le han dicho que se defina, o apoya la línea de EEUU o sus intereses en ese país pueden sufrir el mismo destino que el de los chavistas/maduristas que se alojaron en el Imperio.
El sector neoconservador de Venezuela, esa clase rica y pudiente que una vez tuvo poder económico, poder político e influía en el mercado petrolero mundial, quiere volver al poder, pero pro nacionalista no se le está permitido, para los intereses norteamericanos, suficiente con que sean muy ricos en su país, bajo la mirada complaciente del Tio Sam, no hay más.
Aunque muchos estén en Miami, con fortunas, ricos, en EEUU son sólo eso, gente común, con dinero, nada más. No es lo mismo estar en Venezuela con control de la política, con mucho poder económico e influir en el mercado petrolero mundial. No es lo mismo.
La campaña empleada ha fracasado.Juan Guaidó ha hecho gran parte del trabajo que le encomendaron, ha resultado en el cuadro necesario y claro para lo que se ha hecho hasta ahora. Mantener al régimen sentado en Noruega y Barbados, mientras sigue siendo presionado por Washington y no poder patear esa mesa, es la victoria política más contundente que ha logrado la oposición con ayuda norteamericana.
El régimen chavista/madurista tiene que cumplir esta vez, si o si. No es Rodríguez Zapatero el mediador, no es el Papa Francisco el garante, no son los cubanos los que toman decisiones ahora.
Es la política internacional, son los acuerdos y negocios con la deuda bilateral de Rusia y China, es el destino de las reservas ve petróleo más grande del mundo.
El control de las inmensas riquezas energéticas desde la Faja del Orinoco, hasta la cuenca petrolífera de Guyana-Surinam es lo que se discute.
El asunto de menos importancia es la forma, si se resuelve con elecciones, con Maduro en el poder o no, con acuerdos, con “cese de la usurpación” o no. La forma de la salida obedecerá a los resultados finales de la gran negociación que hay y que sólo los detalles se tienen en altísimas instancias.
La puja de las principales petroleras en este conflicto, Exxon Mobil, Rosneft, CNPC, es de grandes proporciones.
Régimen sumiso a EEUU
El régimen chavista/madurista no atacó la embajada de EEUU, prefiere que Chevron siga en Venezuela, no derriba los aviones espía de EEUU con sus poderosos caza Sukhoi-30, además se mantiene sentado en Barbados, dando forma a la salida. La política se impone ante la irracionalidad, mientras hay sectores que siguen hundidos en guerras fantasiosas en Venezuela.
Oro, plata y bitcoines
La emisión de dólares en EEUU, por parte de la Reserva Federal, así como las tasas de interés artificiales, manipuladas cerca de 0%, la incertidumbre del Brexit en el Reino Unido, la emisión de euros por el Banco Central de Europa, la compra de activos tóxicos, el rescate de bancos quebrados en la zona euro, están produciendo una caída súbita de la libra, el euro y generando desconfianza en el dólar, se benefician de esto el oro, la plata y las criptomonedas de emisión limitada, el refugio contra la inflación global en pleno desarrollo.
Toma y dame
Maduro comenzó las concesiones, liberó el dólar, los precios, las importaciones, permitió la entrada de la ayuda humanitaria con la Cruz Roja y la UNICEF, aunque ejerce mucho control sobre esta por inoperancia de la oposición, ha soltado presos políticos, a cambio la oposición admite que el Club de París reestructure las deudas bilaterales de Rusia y China, que de ese modo son reconocidas, de esta manera se desarrolla una negociación con implicaciones internacionales para producir el cambio político en Venezuela definitivamente.
Criptomonedas y libertad de expresión
En tiempos de Revolución 4.0, ya la censura digital se ha convertido en un asunto del pasado. Acabar con la capacidad de gobiernos, empresas y piratas cibernéticos de censurar, “jaquear”, falsear o duplicar con fines fraudulentos sitios web, es posible gracias a la criptomoneda Namecoin, que permite que en su cadena de bloques se registren dominios .bit, los cuales no están alojados en servidores centralizados, sino en la red descentralizada, lo que hace imposible que sean bloqueados.
Sincronización
Los venezolanos tienen que seguir presionando el cambio político, de manera sincronizada, reaparecen los alimentos en los anaqueles, junto a las medidas de Chile, Perú y Ecuador de solicitar visas a los venezolanos, para frenar la diáspora. Luego del proceso de dolarización de facto que se echó a andar, se percibe como la escasez ha ido mermando.
Mercenarios de la comunicación
Muchos medios de comunicación que han cerrado en Venezuela, sobre todo diarios impresos, han caído ciertamente como efectos de la crisis y la escasez de papel, pero en el fondo se trata de empresas “zombies” que nunca fueron rentables en los “tiempos de vacas gordas”, muchos diarios eran de contratistas de gobernaciones y alcaldías, usados como punta de lanza para “criticar” gobiernos y exigir contratos de construcción, lo mismo ocurre con radiodifusores y “noticieros”, que han servido de matracas de presupuestos públicos con los gobiernos chavistas y los de oposición, a cambio de propaganda.


