En el marco de la segunda temporada del ciclo de conversatorios «Un café en el IIES», organizado por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales, representantes del gremio de la industria y el comercio del estado Mérida, abordaron los desafíos y las oportunidades dentro del ecosistema empresarial venezolano, con especial atención a la resiliencia de las empresas en un entorno económico deteriorado.
Durante el encuentro, realizado este miércoles 30 de abril, el licenciado José Miguel Monagas, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Mérida, y el arquitecto Marcos Delgado Monascal, presidente de Fedecámaras Mérida, coincidieron en que el crecimiento económico registrado no ha sido suficiente para revertir el deterioro acumulado durante más de una década.
“Según el FMI, la economía venezolana creció un 3% en 2024, mientras que el gobierno reportó un 9%. Sin embargo, las condiciones siguen siendo desfavorables por la ausencia de servicios públicos, informalidad creciente, anarquía laboral, y un sistema tributario que castiga el crecimiento en lugar de incentivarlo “, sentenció Delgado, quien advirtió sobre el atraso sustancial que vive la economía venezolana.
Por su parte, Monagas destacó que cifras oficiales indican que desde 2021 hubo una mejora significativa, con 15 trimestres consecutivos de crecimiento, pero la resiliencia empresarial ha mutado en supervivencia crónica. “Los empresarios que logran avanzar honestamente son verdaderos guerreros”, afirmó. A su juicio, “lo que ocurre no se resuelve con tres medidas. Se necesita una estrategia económica clara que permita mirar al futuro con seriedad”.
Haciendo énfasis en que no se conocen estadísticas, lo que dificulta el estudio de la economía del país, los ponentes afirmaron que, de acuerdo con las encuestas realizadas en Mérida, la poca demanda de productos, el bajo financiamiento de la banca, la carga fiscal y parafiscal, la escasez de combustible, la precariedad de los servicios públicos y la escasez de mano de obra capacitada, son algunos de los factores que afectan a más del 70% del gremio empresarial merideño.
En este contexto, el conversatorio sirvió no solo como balance, sino también como llamado urgente: se necesita un nuevo marco de relaciones entre el Estado, la empresa privada y la universidad. “No basta con sobrevivir: necesitamos reglas claras, financiamiento real y voluntad política para reconocer al sector privado como motor de desarrollo, no como enemigo”, concluyeron los ponentes.
Ildemaro Vivas
Estudiante de Comunicación Social – ULA
01-05-2025




