Por: Mons. Baltzar Enrique Porras Cardozo
La crónica menor
ADOLFO SUÁREZ: LECCION DE HISTORIA
Acaba de morir una de las piezas claves de la transición del franquismo a la democracia. El Caudillo quiso dejar las cosas “atadas y bien atadas” para que el régimen continuara igual una vez muerto él. Designó a uno de sus hombres de confianza, Arias Navarro para que lo sucediera. Muy pronto se vio lo desacertado de tal designación. El rey lo sustituyó por Adolfo Suárez, con carrera política en el régimen fenecido. La expectativa era grande. Pero pudo más la sensatez y el tacto de percibir la necesidad de reconciliar al pueblo español, abrir las puertas a la libertad de expresión, legalizar el partido comunista y permitir la repatriación de muchos, entre ellos, Santiago Carrillo, presidente de dicho partido, sobre quien recaían graves acusaciones de su actuación durante la guerra civil.
Coincidencialmente, me encontraba estudiando en Madrid. Observar el vuelco de la sociedad española fue una gran lección; el afán mancomunado de todos los sectores de encontrar plataformas comunes para echar adelante el país, pudo más que las fuerzas políticas del pasado que pretendían mantener el régimen de exclusión característico de los años anteriores. El equilibrio requerido era difícil ante el airado reclamo de los afectados y las tesis continuistas de los franquistas. Suárez logró reunir en torno a sí a personas de diversa procedencia política para desmontar el aparato franquista y abrir cauces democráticos constitucionales. De ser una persona casi desconocida pasó a ser el artífice principal del período que desde entonces le ha permitido a España tener el puesto que hoy ocupa en lo político, social y económico.
Su desaparición física permite verlo a la luz de lo que vive Venezuela. Sólo la tolerancia, la aceptación del otro, el carácter civilista y pacífico del proceso, la incorporación de todos aun de los adversarios, el desmontaje de toda ideología que cercene las libertades fundamentales, hace posible la construcción de una sociedad en paz, con alegría de futuro y con esperanza de ser constructores del país que todos, sin excepción, quieren llevar adelante. Podemos preguntarnos, desde nuestra realidad, si el actual régimen se parece más a Arias Navarro o a Adolfo Suárez. La historia es maestra y guía. ¿Por dónde vamos nosotros?
13.- 24-3-14 (2345)


