La secretaria general de Amnistía Internacional (AI), Agnès Callamard, consideró que, ante las violaciones de derechos humanos que a su juicio comete el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EEUU (ICE), la única decisión que puede tener un impacto positivo es su eliminación.
«Lo único que puede suceder que tenga un impacto tangible en la violación masiva de los derechos humanos que se está cometiendo en este momento es que se elimine por completo el ICE», dijo en una entrevista con la agencia EFE.
Callamard señaló que «llega un momento en que tenemos que decir que las reformas no van a funcionar, porque no han funcionado y es poco probable que lo hagan».
En un informe publicado el viernes pasado, AI detalló situaciones que considera irregulares durante las operaciones de control de la inmigración de esta agencia del Gobierno de Donald Trump en Chicago, Minneapolis-St. Paul, Nueva Orleans y Washington.
La lista de acusaciones de Amnistía es extensa: «Homicidios ilícitos, algunos de los cuales podrían constituir ejecuciones extrajudiciales; detenciones en régimen de incomunicación arbitrarias y discriminatorias, incluso posibles desapariciones forzadas, en algunos casos en condiciones de confinamiento, que podrían violar la prohibición de la tortura; y represión violenta de protestas pacíficas», entre otros.
«Si Donald Trump no está dispuesto a hacerlo, esperemos que haya cambios en el panorama político y que las nuevas autoridades tomen las pruebas que se están presentando sobre las violaciones masivas cometidas por el ICE, que se hagan cargo de esas pruebas y digan: ‘Ya basta, tenemos que abolirlo’», agregó la secretaria general de AI.
Por otra parte, Callamard indicó que bajo la influencia de Trump hay varios gobiernos de todo el mundo, muchos de ellos latinoamericanos, que están adoptando políticas que buscan destruir la protección de los derechos humanos y los avances en temas como equidad racial y de género, y justicia.
En opinión de Amnistía Internacional, el mandatario estadounidense es «un depredador, que busca destruir con el fin de controlar» con aliados que «creen en su ideología y están dispuestos a hacer tratos con él para obtener algunos beneficios».
«Así que la región se encuentra realmente en una encrucijada, una encrucijada peligrosa (…) esta tendencia actual de líderes populistas que adoptan las maneras y la política de Donald Trump es extremadamente destructiva de todo lo que se ha construido en las últimas dos o tres décadas», afirmó Callamard.
Esto no quiere decir, según la secretaria general de AI, que esa organización no vea los problemas que hay en países como Cuba o Venezuela.
«Amnistía Internacional lleva cuatro años denunciando las violaciones cometidas por las autoridades cubanas. Lo mismo ocurre en Venezuela, donde hemos argumentado que las autoridades de ese país han cometido crímenes de lesa humanidad y deben rendir cuentas», concluyó.
EFE
28-09-2026


