Por: Giovanni Cegarra…
Justo en 16 días, Mérida, capital del municipio Libertador del estado andino homónimo, estará cumpliendo 468 años de haber sido fundada por “El Capitán de La Capa Roja”, Juan Rodríguez Xuarez, sumida en el recuerdo de la entonces, ciudad señorial, estudiantil, universitaria, turística, de gentilicio respetuoso, conservador de sus espacios públicos, plazas y parques, sitios históricos, costumbrista tradicionalista, de lo que, hoy por hoy, ni rastros de ello, habida cuenta, duela a quien le duela, se ha perdido entre quienes, viven y conviven en esta urbe andina venezolana, se les ha borrado, el sentido de pertenencia, perdonen el generalizar.
Gran realidad, a la vista de todos. La Mérida de hoy, a días de sus 468 años, está sumergida en total anarquía, cualquiera hace lo que le viene en gana, basta con recorrer sus calles y avenidas, sentir el crudo malestar de sus habitantes ante las diarias penurias que deben afrontar y confrontar, entre ellas, las más latentes, la insuficiencia en la prestación de sus elementales servicios públicos básicos, que saca de quicio al más tranquilo habitante o visitante.
Realidad imposible negar, está ahí, a la vista de todos, lo tardío en las ejecutorias oficiales, con todo el esfuerzo y voluntad que pudieran poner, no llena las expectativas ciudadanas, de tener la otrora ciudad, a lo que se suma, la acción anti ciudadana de algunos habitantes que, con su inconsciente actitud, deja mucho que decir, del gentilicio que caracteriza a los andinos venezolanos.
La Mérida de hoy, no es la del ayer, que bien conocimos, vivimos y convivimos. A 16 días de sus 468 años de fundación, necesita y requiere de acciones contundentes, contra esos que estropean su imagen fisonómica merideña, recuperar lo de “la ciudad más limpia de Venezuela”, “ciudad señorial turística estudiantil universitaria por excelencia”, que puede volver serlo, dirían los abuelos “es cuestión de saber hacer las cosas, castigar a quien daño hace”, punto en boca.
23-09-2026
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