Por: Giovanni Cegarra…
“Vaina antes era el paralelo, ahora es el oficial, protestaban el paralelo ahora nadie protesta al oficial” es la expresión colectiva que se palpa entre quienes acudían a las librerías, a las llamadas ferias escolares en procura de los útiles para sus hijos escolares, a los establecimientos de venta de artículos de primera necesidad y uso personal, el fin de semana próximo pasado, que salían con las caras destempladas, ante el desangre colectivo incontrolable en los precios.
Cierto y comprobable, el desangre colectivo incontrolable está vigente, en esta ciudad, por todos lados, el bolsillo del colectivo no aguanta el golpe, “lo poco que se gana se esfuma en un santiamén, los precios están por arriba de las nubes, hasta los mototaxistas y taxistas, hacen de las suyas”, es el clamor callejero, en los alrededores y puertas de los sitios públicos donde ofrecen artículos escolares, de alimentación, ropa y similares.
Que más decir y escribir, toda una gran verdad sin pretender ser dueño de ella, lo caro prevalece por todos lados, en esta ciudad, capital del municipio Libertador del estado Mérida, que en la temporada vacacional que esta semana llega a su fin, tuvo buen auge de visita de turistas, de quienes también dejó escuchar, una que otra queja, en relación a los altos costos de la comida y servicios de hospedaje.
Desangre colectivo incontrolable, impera en Mérida, aquí, duela a quien le duela, al que le caiga el guante que se plante, no hay gobierno que valga y punto en boca.
10-09-2025
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