Por: Giovanni Cegarra…
Quienes hoy sufren las secuelas de la eventualidad sísmica que ha sacudido a Venezuela, que aún no termina, tristeza por pérdidas familiares, allegados, amigos cercanos, sus viviendas, afrontan y confrontan una realidad personal que les costará superar, se merecen el mayor de los respeto y consideración, habida cuenta que no les será fácil, retomar su cotidianidad, no les cabe, bajo concepto alguno, que algunos miserables y perdonen el término, vengan hacer fiesta, con el mal ajeno.
Así es, por reportes confiables que he recibido a manera personal, me entero de ello, que algunos están haciendo fiesta, con el mal ajeno.
Es imperdonable e inconcebible que elementos de poca monta, ciertos politiqueros de oficio, se aprovechen del sufrimiento de los sobrevivientes de los terremotos que sacudieron a La Guaira y su entorno recreacional habitacional, para hacer de las suyas, hacerse videos, fotos, teniendo como escenario, la penuria de los necesitados, hacer fiesta con el mal y dolor ajeno.
Enrabieta a grado extremo, que estos miserables elementos, se aprovechen del dolor ajeno, de su extrema necesidad, de la crisis emocional que viven ante la arremetida sísmica que acusó el país, el pasado 24 de junio, Día de San Juan, para vanagloriarse que están allí, fingiendo solidaridad, cuando en realidad hacen fiesta, con el mal ajeno, en verdad, se merecen, de todo, para no caer en franco detalle, no tienen perdón de Dios y punto.
08-07-2026
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