Por: Giovanni Cegarra
En la lógica secuela de duelo, por el fallecimiento del Papa Francisco, justo hoy, se celebra el Día Internacional del Libro como el Día del Idioma, características culturales mundiales, que, en nuestro país, en estos tiempos de Dios, el hábito a la lectura de libros, revistas, folletos y similares, se ha perdido, muy pocos leen, me atrevería afirmar, que ni en las Escuelas.
Estos días internacionales que hoy deberían celebrarse, por todo lo alto, utilizando el argot taurino, declarados con el propósito de promover la lectura y la cultura, persisten a dudas penas, en medio de la crisis económica y política que impera en el país, que ha afectado considerablemente el acceso a libros, de manera por demás especial en las zonas vulnerables, donde es latente la disminución en los hábitos de lectura, especialmente entre niños y jóvenes, debido a los factores de la tecnología cibernética, el uso de los celulares, en lo que menos hacen es leer, por supuesto, un libro u revista.
Recuerdo que tiempos atrás, la lectura era casi una asignatura en el pensum de estudio escolar y básico, los educadores de entonces, mandaban a leer, determinado libro, que podría adquirirse a precio accesible al bolsillo, en la clase interrogaban sobre lo leído y hoy, ni hablar, alguien se le ocurre sugerir leer determinado libro y sin mucho apuro “le recuerdan la mamita”.
La realidad a la vista de todos, una verdad sin pretender ser dueño de ella, se ha perdido el hábito de lectura de libros, así estamos y vamos, la lectura en crisis, punto en boca.
CNP 2229
23-04-2025




