Por: Giovanni Cegarra…
Arropados mucho más allá del cuello, por la compleja coyuntura que vivimos y convivimos los venezolanos en general, de la que no se escapa nadie, en el ambiente pueblerino familiar, la esperanza de disfrutar, a duras penas, en la medida y posibilidades que se tenga, de la tradicional Nochebuena, rogando y pidiendo, que a la media noche, cuando resuene la rememoración del nacimiento del Niño Dios, su mejor regalo sea, mucho más fuerza, vida, salud, bienestar, prosperidad, para salir adelante, se enrumbe el país por el camino que conlleve a tener la Venezuela que se desea.
Cuesta dejar pasar por alto, las tradiciones y costumbres por nochebuena, por la Navidad, duro es, no será como en otras épocas, años atrás, los venezolanos y por ende los merideños, se preparan, a duras penas, sin pretender ser negativo ni agua fiesta, para conmemorar una vez más, el nacimiento del Niño Dios, el Redentor del Mundo, con un franco aliento de esperanza en que el regalo del Niño Jesús, sea fructífero por igual, disipe el odio, el rencor, esa diatriba política que hace daño a muchos, a este aún hermoso país, que las cosas tomen el buen rumbo, en medio de lo que cabe, para tener de nuevo la Venezuela que todos anhelamos.
Dejando de lado todo este actual panorama, en esta nueva nochebuena, rogando al Niños Jesús, al recordar su nacimiento, que nos traiga paz, vida, salud, bienestar, prosperidad, para todos por igual, ilumine la mente y acciones de quienes tienen en sus manos el destino socio económico político de este país, para tener de nuevo, la Venezuela que todos queremos. Feliz Navidad para todos.
24-12-2025
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