Por: Giovanni Cegarra…
El fin de semana próximo pasado tuve la oportunidad de recibir a un grupo de amigos procedentes de San Antonio, estado Táchira, quienes vinieron a esta ciudad andina venezolana, capital del municipio Libertador del estado Mérida, en plan turístico y en conversa sobre pasadas visitas, trajeron al recuerdo la experiencia que, hace años, vivieron al abordar el famoso “vuelo lechero” en lo que, para el momento del recuerdo, asomó toda una verdadera nostalgia turística.
Valedera la nostalgia turística. El “vuelo lechero” se abordaba en el aeropuerto de San Antonio del Táchira, aterrizaba en el aeropuerto “Alberto Carnevali” de Mérida (estado Mérida), seguía ruta hacia el terminal aéreo de Valera (estado Trujillo), continuaba Maracaibo (estado Zulia), Valencia (estado Carabobo), Barquisimeto (estado Lara) finalizar en el aeropuerto “Simón Bolívar” en Maiquetía y viceversa, en realidad fue todo un gran paseo aéreo.
La nostalgia sigue latente pues al recordar al aeropuerto “Alberto Carnevali” los amigos turistas sanantoniotonenses tachirenses preguntan ¿y que pasó con el aeropuerto de Mérida, la respuesta fue sencilla, “lo cerraron a la operabilidad comercial aérea, tras el accidente del 21 de febrero del 2008 del vuelo 518 de Santa Bárbara Airlines, surgieron infinidad de excusas técnicas para reabrirlo, que, si qué tipo de aviones pueden aterrizar, etc. etc. etc.”.
Consultando nuestro archivo personal, recordamos que en el terminal aéreo merideño, desde su apertura por allá en el año 1946, aterrizaban aviones DC 30 y Boeing 727; registra tres accidentes: el primero en diciembre de 1947 cuando un avión Douglas DC 3 de Taca Venezuela se salió de la pista; el segundo también en diciembre de 1998, un Boeing 727 de Servivensa casi se sale de la pista cuando aterrizaba y el de febrero del 2008, el vuelo 518 de Santa Bárbara Airlines se estrella por los predios de lo que conocemos como el Páramo de Los Conejos, sin sobrevivientes.
Aún sigue cerrado a la operatividad comercial aérea el “Alberto Carnevali” de Mérida, dimes y diretes van y vienen, “no sale humo blanco”, la nostalgia turística sigue vigente, en medio del repunte de la afluencia de turistas hacia esta zona andina venezolana, que seguro estoy, sería mucho más de estar en servicio, el terminal aéreo merideño, pues nada, amanecerá y veremos.
14-05-2025
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