Al filo de la verdad: Fumada bien verde

Por: Giovanni Cegarra…

No vayan a molestarse por la interpretación del hecho con esto del paro del servicio del transporte público pero los buseteros salen, estacionan sus unidades en sitios estratégicos, obstaculizan el libre tráfico vehicular, violan el derecho ciudadano de transitar libremente porque ellos son los únicos en Mérida que sufren mucho por todo, el pueblo no sufre, se la fumaron bien verde.

El sector estudiantil protesta por lo de su medio pasaje y el rollo de las maquinitas en las busetas, los buseteros paralizan el transporte, que el pueblo camine, muchos niños no puedan ir a clase, los empleados a su trabajo, a ellos no les importa nada pero cuando se les antoja un aumento de pasaje, como no hay autoridad municipal gubernamental que valga, a pagarlo ajuro, otra fumada bien verde.

Los sufridos buseteros obstaculizan el tráfico vehicular peatonal y contra ellos no hay represalias, que hagan lo que viene en gana, pero no sean vecinos o estudiantes que obstaculicen una vía por equis protesta, para que uds. observen como llueve parejo la represalia policial cargada de perdigones y atropellos, otra fumada bien verde.

En puertas de una temporada turística en Febrero, por la Feria del Sol, Carnaval Taurino de América 2017, en la que todos tienen las esperanzas de lograr un ingreso extra familiar desde los lugareños, vecinos, habitantes de Mérida hasta los comerciantes, hoteleros, posaderos, restaurantes, empresarios y prestadores de servicios turísticos, etc. y los sufridos buseteros se plantean un paro de transporte, desquebrajan la economía local y regional porque solo ellos son los más sufridos del Estado, no les importa para nada el pueblo, otra fumada bien verde.

Al menos, es justo reconocer el servicio eficaz que están prestando las unidades de TROMERCA que le salieron al paso al paro del transporte decretado de manera anárquica irresponsable los sencillos, humildes, sacrificados, servidores del transporte públicos y mal que bien han prestado un servicio que ojalá así lo cumpliesen los abnegados afiliados al Sindicato del Transporte, los buseteros, esos que se hacer los locos, aceleran sus unidades, cambian de vía cuando observan una persona de la tercera edad o un estudiante, en las paradas de pasajeros ubicadas a lo largo y ancho de Mérida, uffff., otra fumada bien verde.

Crueldad realidad y verdad, en Mérida, víctima de las dolencias de los sufridos buseteros y el pueblo que se chupe el dedo, poco les importa sufra, ellos no son pueblo, ni tienen hijos jóvenes ni serán de la tercera edad, bueno a lo mejor como van, ni llegan a esa edad y pues nada, en nuestra ciudad, no hay autoridad municipal gubernamental que valga.