A la 1:45 p.m., Alex Saab caminó lentamente del ascensor en el piso 5 a la sala de la corte. Esposado de pies y manos, vestía una braga color beige y unas sandalias de goma, con medias. Está flaco, demacrado si la comparación son las fotos de sus mejores tiempos como ministro. Salió más flaco de la cárcel venezolana que de la estadounidense cuando fue llevado a Caracas en 2023. De barba canosa, pelo negro con coleta y frente en alto se sentó junto a otros cinco acusados por otros delitos dentro de la sala de audiencias. Y esperó.
Sus abogados, Joe y Neil Schuster, los mismos que lo asistieron en su caso anterior ante una corte en Estados Únicos, entraron a la sala y hablaron con él largamente en español. Saab nunca dejó de estar esposado. Ni siquiera cuando fue llamado por la jueza Marty Fulgueira Elfenbein. Su nombre fue el primero en ser llamado cuando la audiencia comenzó 20 minutos después de lo previsto.
Saab fue informado del cargo que se le imputa: conspiración para lavar dinero proveniente de actividades ilícitas, relacionadas con Venezuela. Dentro de esa acusación, se especifica que cometió fraude bancario y sobornos a funcionarios venezolanos, entre otras faltas estipuladas en la normativa estadounidense. Presuntamente.
Eso quedará para una siguiente audiencia que será el 24 de junio próximo, según acordó la defensa con la Fiscalía y contó con el beneplácito de la jueza, cuya actitud jovial contrastó con la gravedad de los rostros de los acusados. Hasta entonces, Saab permanecerá detenido sin derecho a fianza, aunque podrá solicitar una audiencia específica sobre eso y sobre la posibilidad de un «juicio rápido» hasta entonces.
La jueza Fulguera Elfenbein también decidió aceptar que la acusación se hiciera pública, pero “redacted”. Es decir, con partes censuradas. Esto, debido a que incluye a “co-conspiradores” cuya identidad todavía es desconocida.
El abogado Neil Schuster, consultado por TalCual, no quiso especificar detalles del caso. Refirió toda consulta a la acusación cuando se haga pública y evitó dar otra información a la salida de la corte. Apuntó sí que sus nombramientos son temporales pero que aspiran representar al colombiano durante todo el proceso.
Esta vez nadie argumentó que Saab es venezolano, diplomático o con algún tipo de inmunidad. Después de todo, y en paralelo, el ministro Diosdado Cabello lo señalaba de haber presentado una cédula venezolana fraudulenta y nunca haber tenido la nacionalidad. Ello a pesar de que para defenderlo, antes, se insistió en ello, mostrando pasaportes, comunicaciones oficiales firmadas por el entonces canciller Jorge Arreaza y hasta una Gaceta Oficial donde se le nombraba ministro. Saab votó en las elecciones de 2025.
Al terminar la audiencia de Saab, entregó el equipo de traducción simultánea y volvió a su asiento custodiado por un US Marshall. Los abogados salieron de la sala, así como los periodistas y al menos otras cinco personas que fueron a presenciar el asunto. Los demás acusados por sus respectivos casos continuaron sus procedimientos ante la jueza sin mayor público.
18-05-2026



