Por: Angélica Villamizar…
En Venezuela el derecho a una alimentación adecuada consagrado en nuestra Carta Magna cada día se ve más coartado. Llevar el sustento diario a los hogares se ha convertido en una angustia, el ciudadano común no tiene posibilidad de ofrecer a su familia una dieta balanceada, dado que los salarios de miseria percibidos y los precios elevados no ayudan a afrontar esta necesidad, a pesar de la disponibilidad suficiente y estable de los alimentos de calidad en los supermercados del país, algunos producidos acá así como los que han sido importados.
Se observa cómo los índices de subnutrición y desnutrición van en aumento; el hambre, y la pobreza extrema están comprometiendo seriamente la salud de gran parte de la población, especialmente a los más vulnerables, los niños y adultos mayores.
Para el año 2016, el gobierno nacional creó un programa de distribución de alimentos subsidiados, denominado Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), a raíz de la escasez de productos nacionales por la crisis económica en el país.
Luego este programa se desvirtuó y se llenó de innumerables irregularidades y a casi de un quinquenio de su creación, el problema de alimentación va en ascenso. En muchas ocasiones ha sido utilizado como una herramienta para la propaganda política y el control social. Son muchas las quejas o denuncias a raíz de lo distribuido por este Comité, entre otras, el retraso de su venta, ya que hay comunidades que lo han recibido solo tres veces en un año, además la mayoría de estos alimentos han sido importados y pagados con sobreprecios y de mala calidad, la exclusión de familias que no son adeptas al gobierno, la corrupción y la ausencia de mecanismos de rendición de cuentas.
Por otro lado, los artículos que contiene una bolsa CLAP, que por lo general suman los 11 kilos, no alcanzan para cubrir las necesidades alimenticias semanales de una familia promedio, no contiene proteínas ni mucho menos frutas ni hortalizas, y en muchas oportunidades no llegan completos; se ha normalizado que se desvíen los productos que llegan en estas bolsas, hablando que es a razón de una guerra económica, de saboteo, de bloqueo, de sanciones, etc, y nunca se ha responsabilizado ni sancionado a nadie por este hecho.
Otros elementos importantes evidenciados en este programa, son la manipulación y la humillación, aprovechándose de la necesidad de las personas. Es tan denigrante la situación, que hasta han trasladado las bolsas de alimentos CLAP en un camión de basura, lamentablemente las personas, con hambre, no tuvieron otra opción que recibirlos, solo les quedó lavar las bolsas con agua y jabón y dejarlas al sol por horas para intentar quitarles el olor a basura.
La incapacidad del gobierno de garantizar la producción, distribución y obtención de alimentos en niveles adecuados y suficientes por parte de la población sigue mermando la calidad de vida de todos.
A gran parte de los venezolanos se les vulnera el derecho a disponer de bienes y servicios de calidad, a la libertad de elección y a un trato equitativo y digno en cuanto a la obtención de los alimentos.
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18-03-2021 (36)



