Hoy es Noche Buena, “Noche de misterio, de magos y estrellas, la noche más bella, la del Niño Dios porque vino al mundo a salvar al hombre el rey de los cielos, el Niño Jesús”… Esta es la primera estrofa de un aguinaldo que en la maravillosa voz de Cecilia Todd, suena a las verdaderas Navidades, aquellas  donde la unión familiar eran el sello distintivo, con una mesa llena de manjares, con niños y jóvenes luciendo sus estrenos, en un país que tenía todas las potencialidades para un progreso sostenido y cada vez mejor. Habiendo llegado juntos hasta aquí, desde Comunicación Continua, les deseamos a nuestros queridos y fieles lectores: paz, prosperidad y mucha, mucha salud en unión de sus seres queridos.

Hoy es un día en que los milagros aparecen como las estrellas en el firmamento y por eso, al orar, agradeciendo el pan y los alimentos, que pudimos adquirir, nos uniremos más con la familia en esta noche tan especial.

Debemos recordar que no todos tienen la dicha de estar en compañía de sus allegados en esta época que suele ser nostálgica, y más ahora que en Venezuela son millones de compatriotas los que están esparcidos por el mundo, lejos muy lejos, del calor de su hogar, entonces, no podemos olvidarlos y tampoco a las personas que están enfermas, o en situaciones de calle, es decir, de los más vulnerables. Ellos  necesitan escuchar una voz amiga que les demuestre que no están completamente solos. Dediquemos un momento para hacer una llamada telefónica, enviar un mensaje o tocar la puerta de quienes más lo requieren.

Hoy, trataremos de estar felices, junto a los nuestros  con las fe y la esperanza puestas en un provenir luminoso para nuestro país, y que,  definitivamente la luz que irradia el nacimiento del Niño Dios, bañe a Venezuela en toda su hermosa y extensa geografía, y que disipe las sombras de la pobreza, de la escases, de las injusticias, de las marcadas diferencias sociales.

Prepárense, abríguense y salgan contentos y muy dispuestos a la iglesia más cercana a su casa, para asistir con devoción a la “misa de gallo”, que anuncia el nacimiento de Jesús al inicio del día 25, por cierto, es una de las tradiciones católicas más arraigadas y como siempre decimos, tenemos que preservar nuestras costumbres, porque nos dan identidad como nación y sentido de pertenecía. No las podemos perder entre la algarabía y las modas importadas y poco cónsonas con nuestra idiosincrasia.

Cantemos aguinaldo, recemos ante el pesebre, comamos hallacas y dulce de lechosa, hagamos de esta fiesta cristiana tan significativa un momento delicioso, de armonía y tranquilidad. Así, habiendo compartido lo poco o lo mucho con nuestros semejantes, en la medida de nuestras posibilidades, podemos sentirnos plenos y alegres.

Amigas y amigos, gracias por estar allí ¡Feliz Noche Buena¡

Y ¡Arriba  Corazones¡

24-12-2022