Por: Angélica Villamizar…
Tras el anuncio de la ampliación de flexibilización a otros sectores para impulsar el turismo, a razón de una supuesta disminución de casos confirmados de Covid-19 en Venezuela, que legaliza de esta manera lo que ya estaba sucediendo y sin aportar mayores detalles sobre las medidas de bioseguridad para ello, los ciudadanos debemos tener en consideración que el mensaje no es relajarse, no es que ya estamos seguros, el virus sigue rondando por todos lados y todo dependerá de nuestro comportamiento social.
Es muy apresurado decir que los casos están disminuyendo cuando son pocos días los que se han tomado como referencia, y más aún si no se tiene confianza en los balances oficiales, cuando en algunas oportunidades nos dan cifras contradictorias, no se garantiza el acceso a la información de estadísticas; el coronavirus está en pleno auge y aun es un peligro, no debemos descuidarnos.
Puede ocurrir que esta medida sea un ensayo y error, los resultados son evidentes, la curva de contagio se va ir acrecentando porque hay muchas personas que aún no le dan la importancia que se merece este virus, ahora mismo lo podemos evidenciar en las paradas y dentro de los autobuses, en las oficinas bancarias, en los supermercados. No hay conciencia ciudadana, no se mantiene el distanciamiento social.
Cuando hay mayor flexibilización es cuando debemos cuidarnos más, el coronavirus es una enfermedad viral que ha matado a más de 1 millón de seres humanos en el planeta en casi siete meses y en nuestro país la cifra de contagios ronda por más de 87 mil casos y más de 800 fallecidos.
Es cierto que esta enfermedad continúa causando muertes y también es cierto que está golpeando fuertemente la economía mundial, y socavando peor aún la de nuestro país, nos estamos enfrentando a una presión económica y social, hay gran incertidumbre porque no se sabe cuándo estaremos entrando en una nueva normalidad, pero es necesario que nos informen con total transparencia sobre las medidas reales que se tomarán para poder continuar levantando al país, midiendo el impacto social que tendrá esta medida de flexibilización, la cual hay personas en la que no están de acuerdo.
Es por ello, que el país necesita de nuestra conciencia, solidaridad, apoyo mutuo, pero sobretodo de una voluntad política, para poder superar esta grave situación, que verdaderamente aprendamos de esta dura lección, y los gobiernos sepan prepararse para afrontar cualquier emergencia sanitaria, invirtiendo en mayor medida en el sector salud principalmente.
Es menester que colaboremos con los médicos, ya que el sistema de salud venezolano no está en capacidad para atender más pacientes, por la crisis del sector desde antes de la pandemia, debido a toma de decisiones erradas en el diseño y ejecución de las políticas públicas realizadas por el Estado.
Es evidente que la mayoría de los centros de salud públicos en el país no cuentan actualmente con condiciones que garanticen una atención mínima adecuada, disminución del personal médico y de enfermería y la precariedad en la que se encuentran su infraestructura y equipamiento, fallas constantes de electricidad y agua, además de la disminución del monto asignado del presupuesto nacional a este sector, y lo poco que ingresa está en riesgo de un manejo discrecional de los recursos.
Es un panorama desolador para que nos relajemos en las medidas de bioseguridad.
Correo: amvs286@gmail.com
22-10-2020 (15)



