Desde el año 2016 hasta la fecha en el estado Bolívar se han registrado más de 40 masacres de pemones, relacionadas con la fiebre del oro impulsada por el Arco Minero del Orinoco.
Ángel Medina, diputado a la Asamblea Nacional, hizo la afirmación este lunes en una rueda de prensa en la que denunció la masacre registrada el fin de semana en la localidad de Ikabarú del municipio Gran Sabana.
El parlamentario señaló las muertes de Antonio Pereira de 46 años de edad, sargento de la Guardia Nacional Bolivariana; y de Máximo Muñoz de 17 años, Luis Fernández Gómez de 28 años, Richard Rodríguez de 30 años, Leslie Basanta 33 años y Edinson Soto de 46 años.
Dijo que el número de fallecidos, según los habitantes de la comunidad, pudiera ser mayor, al igual que el de los heridos.
Medina indicó que activistas de derechos humanos y dirigentes indígenas aseguraron que habían pasado 48 horas después de la masacre y las autoridades no habían retirado los cuerpos para realizar las autopsias de rigor.
Precisó que todos los cadáveres presentaban disparos en los cráneos.
«Es importante saber con qué armas fueron asesinados, de qué calibre eran las armas; tener y hacerle la autopsia legal a los cuerpos y los procedimientos legales necesarios para hacer justicia», agregó.
Medina manifestó que se trató deuna arremetida violenta con armas de fuego de alto calibre que busca tomar por la fuerza el pueblo pemón para seguir con la explotación minera en Guayana.
Afirmó que estas accionesinvolucran cuerpos armados paramilitares y delincuenciales, que en la zona se hacen llamar sindicatos o sistemas. También señaló la actuación violenta de miembros del Ejército de Liberación nacional para controlar el territorio.


