Análisis comparativo entre los eventos de 1993 y 2025 en el Páramo merideño: ¿Fenómeno natural o consecuencia de la acción humana?

Expertos realizaron un análisis comparativo entre los eventos de 1993 y 2025 en el Páramo merideño, revelando que, aunque ambos episodios estuvieron marcados por lluvias extremas, el desastre de 2025 tuvo mayores impactos debido al deterioro acumulado de los suelos, la deforestación y la pérdida de capacidad de retención hídrica en la región, evidenciando cómo la intervención humana ha agravado la vulnerabilidad de estas cuencas ante eventos climáticos.

Como es de conocimiento público, las recientes precipitaciones en el páramo merideño han alcanzado niveles históricos, generando inundaciones y afectaciones en las cuencas de los ríos Chama y Mocotíes. Sin embargo, mientras gran parte de la opinión pública atribuye la catástrofe únicamente a las lluvias, la ciencia señala que el origen del problema es más profundo: décadas de intervención irresponsable en los ecosistemas montañosos. 

Así lo explican los expertos, ingenieros Mauricio Martínez García Coordinador General de
Ecoazul y Álvaro Zambrano profesor de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA), «hemos elaborado material informativo que explica cómo la degradación ambiental ha intensificado los efectos de estas lluvias. Las infografías detallan:

  • El rol de la deforestación y la erosión en el aumento de la escorrentía.

  • Cómo las prácticas insostenibles han reducido la capacidad de retención de agua de los suelos.

  • Las consecuencias del desbordamiento de ríos y su impacto en comunidades.

«Esta tragedia no es solo culpa del clima, sino de cómo hemos tratado a la montaña durante años», destaca Martínez,  «Es urgente que la sociedad comprenda estas causas para cambiar el rumbo».

Al mismo tiempo, invitan a los medios de comunicación y ciudadanos a difundir este material, disponible en www.ecoazul.org.ve, con el fin de promover una discusión informada y acciones concretas para la recuperación ambiental.

Zambrano recordó que el 26 de junio de 1993, el desbordamiento del río Chama marcó una de las peores tragedias hídricas en el occidente de Venezuela. Exactamente 32 años después, el mismo día en 2025, las lluvias volvieron a desbordar el río, dejando comunidades aisladas, infraestructuras colapsadas y cientos de familias afectadas.

Los expertos presentaron un análisis comparativo entre ambos eventos, con datos clave sobre:

  • Precipitaciones históricas: ¿Fueron mayores en 1993 o en 2025?

  • Escorrentía superficial: ¿Cómo influyó la degradación del suelo en la magnitud de las inundaciones?

  • Estado ecológico del páramo: Comparación de la cobertura vegetal y capacidad de retención hídrica entre ambas fechas.

«No es solo una coincidencia climática, sino el resultado de décadas de intervención humana en el páramo y las cuencas», explica Zambrano. «Este estudio busca ir más allá de los datos técnicos: es un llamado a rescatar la memoria del territorio y actuar antes de que se repita otra tragedia evitable».

El informe, desarrollado en colaboración con Ecoazul, estará disponible para consulta pública y puede ser difundido por medios de comunicación e instituciones interesadas, informó Zambrano.

Nota de prensa Ecoazul

29-06-2025

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