Durante el III Congreso Nacional de Ciencias Políticas (CONCIP) celebrado en el rectorado de la Universidad de Los Andes, el profesor Andrés Rojas expuso su ponencia titulada “La anacrónica fachada comunal del autoritarismo ante las tendencias mundiales de la descentralización democrática”.
En entrevista con el periodista Leonardo León, del programa La Ciudad en la Radio, Rojas afirmó que el modelo comunal venezolano no solo es inviable, sino que constituye un engaño para ocultar la concentración del poder en el Ejecutivo nacional.
Rojas basó su análisis en dos instrumentos legales recientes, la Ley de las Comunas (aprobada a mediados de 2024) y el Plan de la Patria 2025-2031 (aprobado en 2025). Según el investigador, estas normas pretenden imponer “estructuras organizativas y estadales del siglo XIX” a una Venezuela que, desde mediados del siglo pasado, es mayoritariamente urbana.
“Entre 1945 y 1950, Venezuela pasó de ser rural a urbano en solo cinco años —algo que a muchos países europeos les tomó más de 50 años—. ¿Cómo vamos a aplicar un modelo diseñado para comunidades campesinas e indígenas de Chiapas a un país con esta velocidad de urbanización?”, cuestionó.
Uno de los puntos centrales de la ponencia es la crítica a los supuestos mecanismos de autogobierno comunal. Rojas señaló que la ley establece elecciones “a mano alzada” sin quórum verificable ni representatividad real, en un contexto de fuerte control gubernamental.
“En esas comunidades, cualquier voz disidente le puede costar al ciudadano la bombona de gas, el CLAP o incluso la libertad. No hay tal democracia directa”, afirmó.
Además, recordó que las comunas están subordinadas a las REDIS (Redes de Desarrollo Integral Socialista), cuyos jefes son nombrados directamente por el Ejecutivo nacional —generalmente militares—, lo que anula cualquier autonomía.
Rojas reveló que muchas consignas del discurso oficial, como “gobierno obediencial”, fueron tomadas textualmente de los manifiestos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de los años 90 en México. Sin embargo, destacó que la propia organización indígena cerró sus comunas en 2023, evidenciando el fracaso del modelo.
“No se puede aplicar a Venezuela una receta que ni siquiera funcionó en el contexto para el que fue diseñada”, sentenció.
El investigador contrastó el anacronismo comunal con las directrices de la ONU. En 2016, la conferencia Hábitat III estableció que, ante la concentración urbana y la necesidad de ciudades sostenibles, la única vía es fortalecer los gobiernos regionales y locales mediante la asignación de competencias y la promoción de la iniciativa privada.
“Eso es descentralización. Mientras el régimen nos empuja hacia un modelo fracasado, el mundo se mueve en sentido contrario”, subrayó.
Para Rojas, el socialismo del siglo XXI tuvo desde el inicio un objetivo claro: concentrar el poder en la presidencia. Prueba de ello, dijo, fue el fallido referéndum constitucional de 2007, cuando Chávez propuso la reelección indefinida solo para el presidente, sin extenderla a gobernadores ni alcaldes, lo que provocó el rechazo de estos últimos.
“Hoy reivindicamos la descentralización como el gran antídoto contra cualquier tentación autoritaria. Necesitamos una estructura que garantice que nunca más haya concentración del poder en Venezuela”, concluyó.
Redacción C.C.
05-06-2026



