Luego de cumplirse seis semanas de la consulta realizada por la APULA a las bases profesorales, donde un 65% de los participantes manifestó su voluntad de no reincorporarse a sus actividades, en protesta por las precarias condiciones laborales existentes en la Universidad de Los Andes, situación que limita el cumplimiento de nuestras funciones establecidas en la Ley de Universidades, la Junta Directiva de la Asociación de Profesores manifiesta su voluntad indeclinable de continuar luchando por una mejor universidad y un mejor país.
En ese sentido consideramos que las causas que desencadenaron el actual conflicto se mantienen y profundizan, razón por la que nuestras acciones gremiales deben mantenerse y pasar a un nivel superior que permita salvaguardar a la institución, de la política de asfixia presupuestaria impuesta por el MPPEUCT.
La violación de la autonomía, el incumplimiento de los instrumentos laborales impuestos por el MPPEUCT a los universitarios; la ausencia de recursos para nuestro instituto de previsión; la carencia de los más elementales insumos para la implementación de la docencia; la imposibilidad de reponer equipos informáticos y automotores; la falta de recursos para dotar y actualizar las bibliotecas y oficinas administrativas; el bloqueo de la elecciones universitarias; la casi desaparición de la red de protección social de nuestros estudiantes y la necesidad de condiciones socioeconómicas dignas y acordes con la alta responsabilidad social que nos encomendó el Estado para profesores, personal administrativo y obrero, son causas más que justificables para mantener una posición meritoria y firme desde el gremio.
Frente a esta tragedia y cumpliendo con nuestra responsabilidad, estamos permanentemente evaluando las acciones de lucha con el propósito de fortalecer el conflicto, buscando la unidad de todos los sectores que hacemos vida en la institución. En ese sentido el pasado 05 de noviembre nuestros estudiantes realizaron una consulta, que asumimos como un mecanismo para la unión de todos los sectores que luchamos por la universidad, y sus resultados nos han permitido la organización de acciones conjuntas en defensa de la universidad.
Quienes pretenden descalificar la lucha de los gremios, frente a estos claros argumentos, muestran una profunda incomprensión de los problemas que nos afectan a todos y cuya respuesta no puede ser mantener una apariencia de normalidad y resignación, frente a las consecuencias de las políticas gubernamentales que nos están matando de mengua. Entendemos que la universidad tiene y debe resistir como institución, pero también tiene que luchar para preservarse.
Por lo antes expuesto, la Junta Directiva de la APULA, luego de escuchar las opiniones de un conjunto de agremiados, quienes comparten con nosotros la necesidad de redefinir algunos esquemas de lucha para fortalecer el conflicto, acordó lo siguiente:
1) Cada Seccional de la APULA creará una comisión coordinada por su presidente y realizará una evaluación junto con los profesores de las distintas áreas, sobre el funcionamiento responsable del proceso académico (disponibilidad de recursos humanos, dotación, condiciones físicas, acceso al área de trabajo, entre otros) y determinar si existen condiciones adecuadas para tal fin.
2) En aquellas áreas en las cuales se determine la inexistencia de las condiciones necesarias para garantizar la calidad educativa a nuestros estudiantes, la comisión levantará el acta correspondiente dejando constancia de la decisión de mantener la no reincorporación hasta que la institución pueda responder eficazmente con los requerimientos pertinentes para generar la calidad académica que caracteriza las actividades de nuestra universidad y del respaldo del gremio a la decisión de los profesores.
3) Asimismo, de existir las condiciones idóneas para garantizar la calidad académica del proceso enseñanza aprendizaje en algunas de las áreas, se dejará constancia en acta de la decisión acordada por los profesores, de ser el caso, sobre la reincorporación a sus actividades.


