Las protestas por las graves fallas en el sistema de distribución del gas doméstico, así como las quejas sobre el mal funcionamiento de los servicios públicos en general han tenido una importante escalada en la sociedad merideña.
Las deficiencias por las cuales los ciudadanos más reclaman actualmente son: las inherentes a la falta de gas licuado y la poca garantía que se tiene en el suministro de agua potable para diferentes zonas de la geografía regional, cuando se junta la escasez de los de ambos servicios la gente se siente “como en la época de las cavernas”.
En este sentido respecto a la situación con el gas doméstico sólo entre el 10 y el 11 de Julio se registraron dos protestas por la no obtención del mencionado requerimiento, una en el sector El Anís, Municipio Sucre, del Estado Mérida y la otra en el sector El Pilar de la ciudad de Ejido.
Visto que el gas se usa para optimizar las labores en la cocina de un hogar, así como para bañarse haciendo uso de agua caliente entre otras actividades cotidianas, los vecinos están obligados a perder tiempo y energía cocinando en hornillas eléctricas, esto sí no es que el fluido de luz se corta de manera abrupta, ya que muchas veces sucede.
Cuando no tienen ni electricidad ni gas, muchas familias dan un vuelco al pasado teniendo que preparar sus alimentos a la leña, corre con suerte aquel que tenga carbón y una parrillera. El hecho no es aislado no pasa en zonas recónditas, ocurre en plena ciudad donde los habitantes trascurren en promedio desde 15 días hasta más de 3 meses esperando una bombona de gas.
Tal es el caso de Oscar Guerrero López, un ciudadano habitante del sector La Milagrosa, municipio libertador de la entidad andina, quién alega que desde el mes de mayo no le entregan un cilindro lleno motivo por el cual “me siento como un refugiado”, enfatizó, desde luego, no todos atraviesan esta calamidad hay quienes tienen la oportunidad de acerarse con sus vehículos particulares hasta las plantas de llenado de gas y logran pagar, generalmente a sobreprecio, el relleno de los cilindros que posea.
La mayoría de las empresas distribuidora de gas doméstico argumentan que la desavenencia más grande que afrontan para repartir en este momento está en la falta de flota de la de carga para las bombonas, además de que el suministro no llega con la misma regularidad de antes a las plantas.
Hasta el momento PDVSA Gas empresa estatal encargada, no ha emitido ningún comunicado inherente a ningún problema que esté afrontando la institución, no obstante, los ciudadanos siguen duchándose con agua fría.


