Back to school

La noticia destaca del martes 1ero de octubre 2024 fue el inicio de clases. De ese inicio de clases las redes sociales, los medios nacionales, regionales y las ONG´s. Todas estas noticias pusieron en evidencia dos cosas. La primera el ausentismo estudiantil y en segundo el ausentismo de los profesores que alcanzo en promedio de un 40% en el país.

Cuáles son las razone para que los maestros venezolanos, no desean continuar trabajando en las escuelas públicas. La principal razón se encuentra en los bajos salarios que tienen todos los centros educativos públicos del país, desde el preescolar, la básica, la secundaria y las universidades.

Un docente escolar con 16 años de servicio gana sólo 253 bolívares quincenales, lo que equivale a 13.7 dólares mensuales. Cuando la canasta alimentaria familiar mensual es de 539 dólares según CENDAS, es decir se requiere casi 6 salarios mínimos diarios para cubrir la canasta alimentaria básica, es decir se necesita de 760 bolívares diarios de gasto alimentario (a precios de agosto) para un grupo familiar básico (padres y dos hijos). Sin contar con otros gastos de vida. Esta situación hace que los maestros venezolanos siguen siendo los peor pagados de América Latina, lo que ha llevado a un éxodo de docentes y deterioro de la calidad educativa.

Del lado de los estudiantes el inicio del año escolar cuesta $497 por alumno en Venezuela, según estudio realizado por la Alianza del Lápiz. Esto representa 142 salarios mínimos, lo que se traduce en 12 años de trabajo para cubrir el gasto de uniformes, útiles escolares sin contar el gasto de transporte y alimentación en el periodo escolar que se inició el 30 de septiembre del 2024. Según el estudio cerca de 3 millones de niños podrían haber quedado fuera del inicio de año escolar por falta de recursos, de una población de 7 millones de niños, es decir las condiciones económicas del país han excluido al 43% de la población escolar. El ausentismo estudiantil es un problema, ya que muchos niños no asisten a la escuela debido a la falta de acceso al programa de alimentación escolar o la incapacidad de pagar los útiles escolares.

¿Qué piden los maestros? Los maestros piden la discusión de la nueva convención colectiva para mejorar el poder de compra de los docentes. Ya que las condiciones materiales para la subsistencia, los hace tener trabajos alternativos que los alejan de la labor docente. Además del tema salarial, los profesores denuncian el deterioro de la infraestructura física de las instituciones educativas, ante lo que el Gobierno afirma haber reparado 8.000 escuelas y liceos este año.

¿Qué ofrece el gobierno? El gobierno ha diseñado ocho frentes de acción para mejorar la calidad de trabajo y vida del magisterio venezolano, incluyendo programas de salud, vivienda, transporte, alimentación, formación y dotación de uniformes, materiales y ferias escolares en el país. Todo en un lenguaje conjugado en futuro. Pero los maestros, no se ha explicado si este plan de ayudas contempla un aumento del salario de los docentes, que ha sido el motivo central de las protestas en los últimos años.

Otra preocupación a futuro es que los bajos sueldos y salarios no dan incentivos para ser docente. La bonificación de los ingresos de los docentes conduce a una caída en la demanda de la matricula en los programas de docencia en las universidades, ya que los estudiantes no están motivados para estudiar educación, profesión que a los ojos de los potenciales demandantes no tiene futuro en Venezuela. Esto es simple oferta y demanda, en Venezuela la demanda por educación es dada, pero la oferta no lo está. Si el salario real futuro es decreciente, la oferta futura cae porque nadie querrá ser docente. Paga más ser miembro de los colectivos que ser docente en Venezuela.

¿Qué consecuencias tiene esto para el país? No tener una educación básica puede tener consecuencias a largo plazo, como: Menos oportunidades de empleo, mayor vulnerabilidad y discriminación para la población con analfabetismo funcional, el incremento de las barreras de entrada al mercado laboral formal de ingresos mejores para superarse personalmente, mayor posibilidad de permanecer en la pobreza y una reducción de los ingresos anuales a lo largo de la vida laboral.

El incremento en el ausentismo estudiantil y la reducción en el capital humano también se traduce en el tiempo en un incremento de la oferta de delito, lo que aumenta los costos sociales del país, este tema lo he desarrollado en un artículo titulado Crimen y castigo, víctima y delito ¿un problema de oferta y demanda? Para quienes estén interesados el tema les  dejo el enlace a continuación https://acortar.link/wKAFTL

Econ. Douglas C. Ramírez Vera

Profesor del IIES-ULA

06-10-2024