Por: Andrés E. Mora M…
«El gerente general de los Astros de Houston, el mexicano estadounidense Jeff Luhnow, siempre dijo que llegaba al cargo para convertir al equipo en ganador y entrar a formar parte de la elite de las Grandes Ligas. Eso lo dijo cuando asumió la gerencia general en el invierno del 2011-12, y su plan era desmantelar el equipo a nivel de Grandes Ligas para reconstruirlo completamente, pero esta vez desde abajo, en el sistema de liga menor”, le lee en voz alta del portal web de la agencia EFE – edición USA – Incrédulo a su padre, el profesor jubilado de la ULA y dilecto amigo de esta columna, Ingenuo Sinduda, quien lo escucha muy atento. “Entre aquel 2011 (justo antes del mando de Luhnow) y el 2013, los Astros perdieron más de 100 juegos en cada campaña. Y entre aquel 2011 y el 2014, el equipo tuvo récord global de 232-416, algo que podía frustrar a cualquier directivo, pero no a Luhnov, que sabía perfectamente lo que quería y hacia donde caminaba con su proyecto”, hace una pausa en la lectura Incrédulo para tomar un sorbo del jugo de tamarindo que preparó su progenitor.
“Me acuerdo que en el 2012 los Astros perdieron 107 juegos”, interviene el catedrático. “De aquel conjunto sólo quedan el abridor zurdo Dallas Keuchel, José Altuve – alrededor de quien se reconstruyó el equipo – y su amigo y coterráneo nuestro Marwin González, quien pegó aquel inolvidable jonrón en el 9no inning del segundo encuentro de la Serie Mundial para empatar a cuatro y que a la postre ganarían los Astros 7×6 en 10 episodios con el «back to back» de Altuve-Correa de protagonista”, añade Ingenuo.
“Para la temporada 2015 las cosas comenzaron a cambiar”, señala Incrédulo. “Ese año Houston clasificó como comodín y estuvo a seis «out» de alcanzar la Serie de Campeonato de la Liga Americana, antes de ser derrotados por los Reales de Kansas City. En el 2016, los Astros ganaron 84 partidos y, este año, todo el talento de la franquicia alcanzó su potencial cuando el equipo ganó 101 juegos para coronarse campeón del Oeste de la Liga Americana”, comenta el joven Sinduda.
“Y se titularían campeones del mejor béisbol del mundo derrotando, nada menos y nada más, que a las tres nóminas más altas de las Ligas Mayores: Medias Rojas de Boston (tercera), en la Serie Divisional, Yanquis de New York (segunda), en la Serie de Campeonato de la Liga Americana y Dodgers de Los Angeles (primera), en la Serie Mundial”, le dice el papá al hijo. “Ese rotundo éxito fue el resultado de combinar la ofensiva más letal de la gran carpa con un buen picheo, excelente dirección y una sólida defensa que, además de contar con virtuosos del guante, fue potenciada con un posicionamiento innovador y agresivo basado en el uso de complejos modelos estadísticos implementados a partir de las ideas transformadoras de Luhnow”, explica Ingenuo.
“El último «out» del séptimo juego de la Serie Mundial es un típico ejemplo de ese posicionamiento defensivo al que hiciste referencia. Aunque en la anotación oficial aparezca que fue por la vía 4-3, los que fuimos testigos del mismo sabemos que Altuve tomó el roletazo de Corey Seager jugando en la pradera corta del Jardín Derecho, ubicación nada habitual para un segunda base”, acota Incrédulo para apoyar lo apuntado por su papá.
“Jeff Luhnow es de esos tipos que creen fervientemente en la innovación como herramienta transformadora para alcanzar el éxito. Y precisamente partiendo de esa premisa fue que la revista Sports Illustrated de manera acertada pronosticó – en un artículo publicado el 30 de junio de 2014– el título de los Astros para esta temporada 2017”, alega el vástago del profesor.
“Los pronósticos que, desde hace años, tampoco se equivocan son los referentes a la profundización de la ya crítica situación socioeconómica de Venezuela dado el empeño de Nicolás de irresponsablemente continuar por la senda del populismo elegida por su antecesor y que ha llevado a nuestra nación a su colapso inminente”, opina Ingenuo.
“Y pensar que Maduro tuvo en sus manos la oportunidad de hacer algo similar a lo que hizo Luhnow al llegar a la Gerencia General de los Astros”, sugiere el muchacho.
“¡Pero no lo hizo! Seguramente por seguir las órdenes de sus mentores cubanos”, reflexiona el docente. ”Lo cierto del caso es que cuando Nicolás tomó posesión (19/04/2013), el salario mínimo se ubicaba en Bs 2.047,52 y en 9.883 bolívares la Canasta Básica Familiar (CBF), lo que significa que una familia necesitaba 4.8 salarios mínimos para costearla. Para hoy, sábado 04/11/2017, el salario mínimo se encuentra en Bs 177.507 y la CBF de agosto de 2017 – última publicada por el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM) – se fijó en 2.938.277,19 bolívares. En consecuencia, se necesitan 16,55 del recién decretado salario mínimo para cubrir la CBF de hace poco más dos meses. Si suponemos, siendo conservadores, que la inflación intermensual de 43,8% determinada entre julio y agosto se mantuvo para agosto-septiembre y para septiembre-octubre, la CBF estaría ubicándose en 6.075.898 bolívares en octubre, el equivalente a 34,23 salarios mínimos”, calcula rápidamente el profesor jubilado.
“No hay duda entonces que, con respecto a los pronósticos, los Astros cumplieron…. ¡y Nicolás también!”, concluye Incrédulo.
Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez


