El Big Ben Deportivo: Masacres

Por: Andrés E. Mora M…

“….Y no bien había salido el Presidente de la residencia de la Casona, cuando los insurrectos tomaron plaza en los alrededores del edificio y comenzaron a disparar armas de todo calibre, a sabiendas de que allí estaban la esposa, los hijos y los nietos del Presidente”, expresa el entonces Senador David Morales Bello aquella tarde del 4F en el video de Youtube que Ingenuo Sinduda y su esposa Incredulina están viendo junto a su compadre Benefactorino Montiel, quien – vía Skype  – los está acompañando desde Brasil en el ocaso de la mañana de este sábado 20 de enero. “….Se trataba de darle alcance al Jefe del Estado, y con las armas empleadas no hay que forzar la imaginación para imaginar que la intención no era simplemente detenerlo”, se le escucha decir al avezado abogado en otro fragmento de su discurso. “…Ahora de lo que se trata es de condenar a los golpistas, de condenar el golpe. Vinimos para dejar muy claro que los golpistas no cuentan con aliento alguno, directa ni indirectamente. Se condena en una sola palabra: ¡Mueran los golpistas!”, finaliza el video con la polémica frase con la que el parlamentario acciondemocratista terminó su intervención en la sesión bicameral extraordinaria del Congreso Nacional realizada ese aciago día.          

“Habiendo sido sofocada aquella brutal y cruenta intentona liderada por Hugo Chávez – en la que cálculos conservadores ubican en 40 las víctimas fatales, entre ellas una niña de 9 años que murió al ser impactada en la cabeza por una bala de FAL mientras dormía en su residencia – el revanchismo cedió ante la sindéresis. De tal manera que la frase de Morales Bello no caló en la tribuna legislativa, ni en la opinión pública tampoco. De hecho fue rechazada de plano. La razón de tan elocuente rechazo fue el ADN democrático que imperaba en el país y en las instituciones del Estado aquellos días. Circunstancia que se reflejaba, aunque entonces no lo reconociéramos, en el respeto de los Derechos Humanos”, señala la dama. 

“Tan cierto es tu señalamiento que a todos los involucrados en esa acción criminal en contra de la democracia se les respetó su integridad física al momento de su rendición y durante su cautiverio”, comenta el profesor jubilado de la ULA.

“¿Qué opináis vos que hubiera pasado aquel 4F con Maduro como Presidente?”, pregunta el maracucho Montiel dirigiéndose al caraqueño.

“¡Hubiera pasado exactamente lo mismo que pasó hace cinco días en El Junquito!”, contesta sin titubeos el profesor jubilado de la ULA. “Quizás hasta algún vocero gubernamental, ante la inexistencia de las redes sociales, habría declarado en algún medio tradicional: «Fueron dados de baja aquellos que levantaron la bandera contra la patria, contra las instituciones y el pueblo. Todo el que haga armas contra el pueblo se le responderá en iguales circunstancias»”, añade Ingenuo, refiriéndose al audio atribuido a Freddy Bernal ese lunes sangriento.

“¡Vergación! ¡Ningún golpista hubiera sobrevivido entonces!”, exclama Benefactorino. 

“En esta final se enfrentan los dos equipos que finalizaron más caliente la temporada regular y  que continuaron de esa misma manera durante la postemporada”, le comenta Incrédulo a Ingenuo Sinduda, su papá, en la antesala del primer desafío de la final entre Cardenales y  Caribes a jugarse en Barquisimeto y que disfrutaran en casa del más joven. “Ambos tienen un record impresionante al sumar lo hecho en los últimos 10 juegos de la temporada regular con lo alcanzado en las dos etapas de la postemporada jugadas hasta ahora. Caribes tiene marca de 17-3 y Cardenales de 15-4”, le indica el hijo a su padre. “En cuanto al pitcheo, los brazos occidentales, a pesar de uno que otro altibajo, mostraron la solidez de siempre. Sin embargo, sorprende la excelsa efectividad – 2.05 – dejada por los lanzadores orientales en la semifinal ante los Leones, sobre todo después de dejar números tan altos en ese renglón en la temporada regular (4.93) y en el primer playoff (6.09)”, opina el anfitrión de esta noche.

“Pienso que, en gran medida, esa situación tuvo que ver con la ausencia obligada de Jesús Aguilar, el recio toletero y cuarto bate melenudo que estaba viviendo un excelente momento con el madero”, interviene Sinduda. “Perder un toletero de su calidad afecta, irremediablemente, la producción ofensiva de cualquier alineación. De hecho, el bateo colectivo del Caracas cayó estrepitosamente de un extraordinario .335, ante Tigres en el primer playoff, a un pírrico .191 en la semifinal en donde, inclusive, fue blanqueado en par de ocasiones por los de Anzoátegui”, considera el catedrático.

“Ahora bien, con referencia a la ofensiva, larenses y anzoatiguenses son temibles. Así lo han demostrado a lo largo de toda esta campaña. No obstante, es necesario destacar los .358 que batearon los crepusculares ante el naufragado pitcheo navegante que dejó una exorbitante efectividad de 7.97. ¡Los bates patirrojos masacraron lo brazos magallaneros!”, indica de manera convincente Incrédulo.

“Masacrados fueron los de El Junquito”, piensa Ingenuo al recordar la opinión de Provea «el Estado no agotó la vía de la resolución pacífica y propició desenlace con muertes y heridos». “Para la dictadura, derechos humanos ¡No hay! Lo demostró con creces el año pasado cuando, en los cuatro meses de protestas callejeras, dejó más de 120 muertos desparramados en las calles venezolanas”, cavila Sinduda, cuando un grito lo saca de su ensimismamiento:

PLAY BALL

  Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo       

      aemora@gmail.com, @amoramarquez