El Big Ben Deportivo: Mentiras y engaños al desnudo                                                    

Por:  Andrés E. Mora M (٭)   

“¿Escuchaste que el gobernador explicara en algún momento las razones de la notable ausencia de los cuerpos de seguridad del estado ese día?”, le pregunta a Incredulina su marido, y buen amigo nuestro, Ingenuo Sinduda quien en ese instante se encuentra trabajando en los últimos detalles de una refrescante tizana de la que, lamentablemente, algunos ingredientes como las manzanas y las uvas, por su costo, y la granadina, por su escasez, se encuentran tan ausentes de la bebida como de las calles merideñas estuvo la fuerza policial el día en cuestión.

“Lo que le escuché decir fue que ʻhubo presencia policial durante los disturbios y gracias a que los efectivos intervinieron a tiempo, se evitó que saquearan varios establecimientos comercialesʼ. Y así lo reseñaron los medios ”, contesta la dama refiriéndose a la rueda de prensa que diera el Gobernador del estado Mérida el lunes 4 de julio con respecto a los bochornosos hechos ocurridos el viernes anterior, primer día del mes.

“¡Qué molleja!”, exclama Ingenuo, haciendo suya la expresión de sorpresa de su compadre Benefactorino. “La interrogante obligada sería entonces: ¿Dónde estuvieron escondidos todos esos funcionarios que no fueron vistos por vecinos o transeúntes del sector?”, se pregunta capcioso el profesor jubilado de la ULA que regresó de Caracas en el primer vuelo de hoy – sábado 9/7 – luego de pasar una semana por allá, circunstancia que le impidió escuchar las declaraciones del gobernador y, además, de participar en la tarde de ese mismo día en la “Eucaristía por la Paz” dirigida por el padre Alexander Rivera, Rector del Seminario San Buenaventura, y a la que se volcó el pueblo merideño a solidarizarse con su Arquidiócesis y los jóvenes seminaristas agredidos.

“Esa es una pregunta muy válida porque la supuesta presencia policial pasó tan inadvertida que ese grupo de delincuentes y vándalos – esa mala yerba tan extendida en estos 17 años que de revolución no tiene nada, pero si mucho de descomposición – tomó por varias horas la avenida Tulio Febres Cordero sin que hubiera autoridad alguna que se lo impidiera”, añade Incredulina a quien aún le afecta hablar de ese desagradable episodio por lo que hace una pausa para respirar profundo, calmarse y tomar un trago de la tizana recién servida por su cónyuge.

“¡No hay duda que esos forajidos actuaron con total impunidad! Esa fue la razón de los destrozos a la propiedad privada – ¡Hasta quemaron un vehículo! – y del asalto a cuanto ciudadano desprevenido pasó por allí, más de 50 personas entre mujeres y hombres, según dicen los vecinos, fueron víctimas de esos malandros”, expresa nuestra apreciada amiga aun indignada. “Estoy convencida que por saberse amos y señores de la vía pública fue que esos desadaptados arremetieron con tanta saña y resentimiento contra los cuatro menores de edad estudiantes del Seminario Menor de Sanbuenaventura”, dice quebrándosele la voz la compungida mujer que como madre conoce del sufrimiento por el que pasaron esos niños.

“Mi vida bella, yo estoy totalmente de acuerdo contigo”, expresa Ingenuo. “Es incuestionable que estos antisociales atacaron, golpearon, robaron y desnudaron a esos cuatro infortunados muchachitos, porque sabían que podían actuar a sus anchas. Ahora bien, para que eso ocurriera, tuvieron que tener la certeza que las fuerzas de orden público no se encontraran merodeando por esos lados”, opina Sinduda.

“Es probable que partiendo de un análisis similar al tuyo, Lawrence Castro – Coordinador Regional de Voluntad Popular – haya tildado de mentiroso al mandatario regional en unas declaraciones que dio el martes 5 de julio en un encuentro que sostuvo con los periodistas”, comenta Incredulina.

“Bueno, si hay algo que ha caracterizado a este régimen en sus 17 años de existencia ha sido la manipulación de la verdad. Para esta calamidad conocida como socialismo del siglo XXI, ¡La mentira es política de estado!”, exclama tajantemente Ingenuo.

“Que mejor ejemplo para ilustrar esa afirmación que las recientes declaraciones de Luisana Melo, ministra de Salud, quien aseguró que las fallas en medicamentos se ubica en 15%. Negó, por lo tanto, que exista escasez de ellos en Venezuela y aseguró que solo los medicamentos de alto costo contra el VIH o el cáncer presentan 25% de déficit en el mercado. ¿Qué te parece?”, le pregunta Sinduda a su esposa.

“¡Sobran las palabras!”, contesta Incredulina moviendo negativamente la cabeza.

“Ya la ministra había hecho público sus innegables cualidades para tergiversar la realidad,  cuando a los pocos días de asumir la cartera afirmó: ʻLa escasez de medicamentos en Venezuela se debe a que los venezolanos somos los que consumimos en el mundo el mayor número de medicamentos per cápitaʼ. Luego, una semana después, soltaría otra perlita ʻla escasez de crema dental en el país se debe a que la gente se cepilla los dientes tres veces al día cuando con una vez es más que suficienteʼ. No obstante ese par de celebérrimas frases palidecen ante su última declaración”, considera Ingenuo.

“Para que no haya dudas que la mentira ha sido pieza angular de este ʻprocesoʼ, y que no se trata de iniciativas aisladas de funcionarios, escucha con atención esto que te voy a leer: ʻLa República Bolivariana de Venezuela posee la tercera mejor infraestructura deportiva del mundo, superada sólo por la República Popular China y la República Federal de Alemaniaʼ. Eso que a todas luces es mentira lo publicó el portal de la Agencia Venezolana de Noticias (AVN) el 20/12/2010.”, le dice el de Caracas a su mujer.

“Es imposible creer esa información cuando en la Venezuela revolucionaria no ha existido – ni siquiera en los tiempos del boom petrolero – una política coherente de infraestructura deportiva. Ahí tenemos, desde el año 2012, a toda la comunidad de atletismo pidiendo a gritos la remodelación de la pista del Estadio Nacional Brígido Iriarte en Caracas y la del Estadio Pachencho Romero en Maracibo. A estas alturas del 2016 aún no se tiene certeza que esos trabajos se hayan, al menos, iniciado”, comenta Ingenuo.

“Amor, ¿Eso significa que para este ciclo olímpico que finaliza en agosto nuestros atletas de pista de alto rendimiento arriesgaron su integridad y rendimiento físico por entrenar en las deterioradas pistas del país?”, pregunta Incredulina

“¡Así es!”, contesta de inmediato Ingenuo. “Bien conocidos son los casos de los velocistas zulianos Alberth Bravo y Nercely Soto, ambos clasificados a Río, quienes estuvieron entrenando en el Pachencho Romero hasta marzo 2016. ʻMe he acostumbrado a entrenar con dolorʼ, dijo en una ocasión la jovencita”, comenta el caraqueño.

“El 31-07-15, Nicolás aprobó 296 millones 785 mil bolívares para la modernización de cuatro pistas de atletismo, entre ellas las dos mencionadas. ʻEjecútese sin demora, sin retardo y me mantienen informado en cada paso que se de en la ampliación de estas estructurasʻ, se comprometió el Presidente”, señala el ulandino. “¡Puro cuento! El 30-01-16, Alexander Vargas – viceministro del deporte – respondió: ʻEstamos contentos porque para el próximo ciclo olímpico vamos a tener mejores pistasʼ, cuando el periodista del diario Panorama le preguntó por el atraso de seis meses en la pista zuliana”, expresa decepcionado Ingenuo.

“Ahí quedan al desnudo unas pocas de las innumerables mentiras y engaños de este régimen”, apunta Ingenuo.

(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo

      aemora@gmail.com, @amoramarquez