Por: Andrés E. Mora M…
“Para mí la mayor metida de pata de estas olimpiadas no ocurrió en Río sino en Caracas”, responde Incrédulo dejando confundidos a sus padres – Ingenuo e Incredulina – quienes se miran el uno al otro sin entender la respuesta dada por su vástago. “Me refiero a la tristemente célebre traducción que – por lo inverosímil e inaudita de la misma – se hizo viral en las redes sociales en sólo instantes”, suelta el hijo de los Sinduda refiriéndose a la frase “Vivimos en un mundo en que los selfies están por todos lados” que le endosó el traductor de TVES a la oración “We are living in a world where selfishness is gaining ground” (Estamos viviendo en un mundo donde el egoísmo está ganando terreno) expresada por el alemán Thomas Bach, presidente del COI, durante el discurso que diera en la ceremonia inaugural de la magna cita del deporte mundial.
“Es que se toman tan a pecho lo de las olimpiadas ¡Que actúan Olímpicamente!”, exclama Ingenuo irónicamente. “A ese desaguisado que acaba de comentar Incrédulo habría que añadirle la monumental barrabasada cometida por otro experto deportivo del canal del Estado Televisora Venezolana Social en la cobertura olímpica de Beijing 2008. En ese evento uno de los comentaristas soltó esta perlita propia del ¡Aunque usted no lo crea! de Ripley: ʻJamás en unos Juegos Olímpicos ningún mortal, ningún ser viviente ha podido colgarse la cifra de ocho medallas doradas. Únicamente lo logró Michael Phelps en los olímpicos de Múnich, en el año 1972, allá, en la Alemania de Hitler, cuando ni siquiera él mismo quiso dar las medallasʼ. Este ejemplo extravagante de ignorancia atroz acontecido ante las cámaras y los micrófonos, seguramente pasó a la posteridad como el mayor atropello e irrespeto en contra de audiencia alguna en el mundo”, señala un convencido Sinduda.
“Si por atropello e irrespeto se trata, TVES tiene más antecedentes que ʻel Picureʼ, el difunto criminal que por meses mantuvo en zozobra a vastas regiones de los estados Guárico y Aragua, o que ʻEl conejoʼ, el fallecido pran que era pana de la ministro Iris Varela”, expresa Incrédulo.
“Eso es muy cierto”, concuerda Ingenuo. “Me viene a la memoria las trasmisiones de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 que para toda Venezuela, y en exclusiva, realizó el canal engendrado a partir del más profundo odio hacia RCTV y nacido del incalificable abuso de poder del hombre cuya mirada llevó plasmada entre los anillos olímpicos de su chaqueta Alejandra Benítez, la esgrimista y exministra, al momento de su presentación en Río”, recuerda el caraqueño adoptado en Mérida. “Lo cierto del caso es que las emisiones londinenses de TVES se convirtieron en centro de críticas a través de las redes sociales en donde miles de usuarios expresaron su malestar e inconformidad por los comentarios formulados en ellas. La responsabilidad en el hecho comunicacional y la ética en el ejercicio del periodismo quedaron nocaut ante acotaciones, afirmaciones y sobrenombres que como devastadores ganchos al hígado les fueron lanzados por estos ʻcomunicadores socialesʼ. Se destacaron barbaridades como: ʻLa Tierra es el mejor planeta del mundoʼ y expresiones irrespetuosas como ʻUnga Ungaʼ, al referirse a Benín, o desconsideradas con respecto a Madagascar: ʻNo se crean que hay puros animales; las personas viven en Madagascarʼ. Estos últimos, comentarios racistas – o al menos – prejuiciosos ameritaban que Conatel abriera un procedimiento que, aparentemente, nunca abrió”, señala el de mayor edad de los hombres.
“Antes de continuar con esta conversación, considero que es pertinente puntualizar un aspecto muy importante”, interviene Incredulina que había permanecido en silencio escuchando los razonamientos y comentarios de su marido e hijo. “A la Comisión Nacional de Telecomunicaciones y al Ministerio de Comunicación e Información les importa un bledo la mediocridad incuestionable de muchos de los programas de radio y televisión producidos en las estaciones del Estado. Si ese fuera el caso, programas como ʻLa Hojillaʼ o ʻCon el Mazo Dandoʼ, por sólo nombrar dos, no tuvieran cabida en el canal de todos los venezolanos”, opina totalmente convencida de lo que dice la compañera de toda la vida de Ingenuo. “Tanto Conatel como el MinCI lo único que persiguen es imponer – a como dé lugar y contra viento y marea – la anhelada hegemonía comunicacional. El totalitarismo mediático soñado por el prócer de Sabaneta”, señala la única dama en la sobremesa del desayuno de este sábado 27 de agosto.
“¡Eso es verdad!”, prorrumpe de inmediato el hijo. “Las declaraciones de Luis José Marcano – ministro de Comunicación e Información – dadas el pasado martes, 23 de agosto, en el programa de Vladimir Villegas en Globovision no hacen sino confirmar lo planteado por ti mamá”, indica Incrédulo. “Marcano se dio el tupé de afirmar que las cadenas de radio y televisión son un instrumento a merced de la revolución para ʻromper el cerco mediático que trata de esconder las acciones de la revoluciónʼ. ¡Este sí me va a matar!”, exclama el más joven de los tres animados participantes en la tertulia. “El ministro olímpicamente omitió que de los 107 canales de televisión, sólo el 46% podría considerarse privado y de los 117 periódicos que existen en el país solo el 47% se pueden considerar independientes. A diferencia del 2014, por ejemplo, que el Estado administró directamente alrededor de 37 medios de comunicación: 10 canales de televisión, 17 publicaciones impresas, 8 emisoras de radio y 2 sitios web. Todo esto significa que el plan hegemónico continúa a paso de vencedores”, considera Incrédulo.
“De verdad que el caradurismo del régimen es indescriptible”, opina Ingenuo. “Marcano tuvo el atrevimiento de señalar que tanto medios nacionales como regionales están siendo investigados por no informar sobre la gestión gubernamental: ʻNo estoy hablando de los medios nacionales, también medios regionales que están siendo investigados en su afán de esconder información trascendental de la revoluciónʼ. ¡Esa es la censura en su máxima expresión!”, expresa el catedrático. “No se equivocaron los voceros de la ONU y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) cuando alertaron a principios de este mes del continuo deterioro de la libertad de prensa en Venezuela y expresaron su preocupación por ese problema”, añade con inquietud Ingenuo.
“¿Cuál es la información trascendental de la que habla el ministro?”, se pregunta Incrédulo. “Si los logros del presidente obrero son más escasos y difíciles de conseguir que la comida y los medicamentos en Venezuela”, dice con sorna Incrédulo.
“No me queda duda alguna de que estamos ante un régimen envilecido, ¡Olímpicamente desvergonzado!”, sentencia Incredulina para dar por finalizada su intervención.
(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez


