El Big Ben Deportivo: ¡Salud! Por la Navidad que nadie nos robará

Por: Andrés E. Mora M…

Un manto de tristeza e indignación cubre a la Venezuela decente – ese sector de la población que por mucho es mayoría – después de haberse vivido en el país días de locura desenfrenada motivado por esa mezcla de mala intención, ineptitud y estupidez que ha caracterizado a la pésima gestión de Maduro – sin discusión la peor que nuestra nación haya vivido en época alguna – desde el mismo momento que asumió el poder y que llegó al clímax del maquiavelismo más ortodoxo y de la ignorancia más profunda con el tema del billete de 100, situación que desató el caos, por todos conocidos, que dejó a su paso muerte, destrucción y desolación en diferentes sitios del territorio nacional, habiendo sido Ciudad Bolívar el epicentro de los acontecimientos más lamentables. No obstante, e importándole un bledo lo ocurrido, el régimen no se detiene en su apetito voraz por destruir lo poco que queda del sector privado cuando el Sundde – esa suerte de inquisición que arremete en contra de cualquier intento de emprendimiento – obligó a bajar hasta el 80% de los precios a los comerciantes de Margarita y hasta el 70% a las tiendas EPK. ‘El Dakazo’ es, entonces, consumado por cuarto año consecutivo dejando, como en el pasado, negocios quebrados y a la calle enviados todos sus empleados.

Sin embargo, y a pesar de los pesares, nos apertrecharemos de optimismo y esperanza como instrumentos necesarios para afrontar la realidad y no permitir que los saqueadores de oficio que gobiernan nos roben la Navidad. De ahí que hablaremos en positivo y nos referiremos al hombre humilde, amigo entrañable del campesino, la Universidad y de los más pobres, quien fue Creado Cardenal de la Santa Iglesia Romana en el Consistorio Ordinario Público por S.S. el Papa Francisco durante la Clausura del Jubileo de la Misericordia.

“Que privilegio tener al buen amigo Baltazar como nuevo Cardenal, un regalo excepcional para Mérida, Venezuela y el mundo católico en general”, le comenta Ingenuo Sinduda a Incredulina, el amor de su vida.

“Que privilegio para la Universidad de Los Andes que la misa de aguinaldo – que por la fecha sea muy posiblemente la primera en celebrarse en todo el territorio nacional y que se llevó a cabo por octavo año consecutivo en su majestuosa Aula Magna – sea realizada por Baltazar Enrique Cardenal Porras Cardozo ese caraqueño, que como tú, quedó cautivado por el paisaje merideño y lo especial de la gente de esta tierra”, comenta la encantadora fémina que hechizó con su belleza y brillantez al profesor jubilado de la ULA que décadas atrás se mudó a las maravillosas tierras merideñas para más nunca dejarlas.

“Sabes que con Baltazar compartimos la afición por el gran equipo melenudo, los gloriosos Leones, equipo que por cierto pelea denodadamente por un cupo en la postemporada y que con seguridad algunas plegarias del nuevo Cardenal les vendrían muy bien para ayudarlos a salir del atolladero en que se encuentran. Al menos tenemos el aliciente que el equipo capitalino le ganó la serie particular al equipo navegante en donde por cierto hizo su debut, hace dos días atrás, el Rey Félix Hernández. ¡Todo un lujo para el aficionado local!”, comenta el catedrático.

“No podemos olvidarnos que el Cardenal Porras Cardozo es un gran fanático del fútbol también, seguidor furibundo de Estudiantes de Mérida y – muy a tu pesar – del equipo merengue, el archirrival del  Barza de tus amores. Asimismo es un connotado practicante de este deporte en el que, por cierto, fue protagonista de cuanto campeonato se realizaba en el Seminario”, interviene Incrédulo que, con toda su familia, viene a pasar la Navidad con sus padres. “Además, es fanático del ciclismo al punto de no perderse una etapa del Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España”, añade Incrédulo, quien con su hija Brasilia cargada en su brazo izquierdo y abrazando a Esperanza, su esposa, con el brazo derecho conforman una hermosa postal navideña que es captada para la posteridad por los teléfonos celulares de sus progenitores.

“De hecho Baltazar no sólo sigue el ciclismo por televisión, sino que es ciclista dominguero, aunque hace algunas décadas tuvo un accidente – ningún ser humano está exento de tener uno –  en donde casi pierde un ojo. También camina rutinariamente y es amante de las montañas al extremo de haber dado una misa en el Pico Bolívar y de ser asiduo visitante de Los Nevados, pueblo al que siempre accedió a pie y mula”, señala el catedrático.       

“Bueno, el pasado 22 de diciembre, visitó la población de El Quinó. El pueblo más recóndito de Mérida”, informa Incrédulo para resaltar lo dicho por su padre.

De repente la pequeña Brasilia, recién bajada de los brazos de su papá,  enciende el televisor que sintonizado en ULAtv, canal universitario, retransmite la Misa de Aguinaldo del 12 de diciembre “…..Isaías, ese gran profeta y poeta, escribió en el medio de la peor de las calamidades que vivía su pueblo, cuando estaban siendo asediados y llevados al destierro, y sin embargo en su mensaje no hay lugar para el desánimo, no hay lugar para la desesperanza, sino que hay lugar para fortalecer en cada uno de nosotros lo que nos hace crecer y madurar a lo largo de la vida y en la vida lo que nos hace crecer y madurar son las dificultades, son las contradicciones, son las situaciones que tenemos que superar, es aquello con lo que nos encontramos, a veces, inesperadamente, pero que es donde tiene que surgir de cada uno de nosotros esa fuerza tan grande que hay, que es la que mueve en nosotros la acción de cada día….”, retumba en casa de los Sinduda el mensaje del nuevo Príncipe de la Iglesia. 

“¡Salud! Por la Navidad que nadie nos robará”, dicen todos al unísono brindando y elevando sus copas.

 

(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo       

      aemora@gmail.com, @amoramarquez