Por: Andrés E. Mora M…
“El estadio Monumental de Maturín mostró su peor rostro ¡Fue vergonzoso!”, le expresa enojado Incrédulo a su primo Ramón José, conocido cariñosamente en la familia como RJ, quien – en la mañana de hoy, sábado 12 de noviembre – le realiza una llamada vía Whatsapp desde Miami para conocer, a través de sus palabras, los pormenores del encuentro Venezuela – Bolivia correspondiente a la décima primera jornada de las eliminatorias de la Conmebol a Rusia 2018 disputado en tierras monaguenses hace dos días.
“¿Pero cómo organizan un encuentro del premundial en una cancha en tan malas condiciones?”, se pregunta el sobrino mayor de Ingenuo Sinduda, quien junto a su esposa y dos hijos, se encuentra desde hace algunos años residenciado en el condado de Miami–Dade. Lugar elegido por esta pareja de emprendedores, profesionales y con estudios de cuarto nivel ambos, para iniciar sus actividades de negocios en tierras del Tío Sam en vista que la crítica situación país de Venezuela los obligó a migrar y bajar la santamaría de sus sueños en suelo patrio. Irremediablemente, entonces, los dos ya se encuentran incorporados a esa cada vez más numerosa y altamente preparada diáspora de venezolanos que – a diferencia del iletrado y languidecido régimen dictatorial de Maduro – dan mucho de qué hablar – ¡Bien! – dejando muy en alto el nombre de nuestra nación en cualquiera de los innumerables y hasta, en muchas ocasiones, insospechados lugares donde se encuentren.
“Por lo que se comentó en los medios impresos y digitales, una tormenta de ineficiencia, de ineptitud, de falta de compromiso con Venezuela y su Vinotinto – esa peste propagada a lo largo y ancho de nuestro territorio nacional durante los últimos 18 años y que ha desangrado económica y moralmente al país – dejó al engramado del coso deportivo oriental vuelto añicos, sin importarles para nada el compromiso adquirido con la selección nacional, sus jugadores, su cuerpo técnico y sus seguidores que, por cierto, somos todos los que nacimos o convivimos en esta tierra que, antes de la llegada de este régimen depredador, fue de gracia”, considera Incrédulo dándole rienda suelta a su indignación en la conversación que sostiene con RJ. “El terreno de juego presentó un aspecto tan deplorable que la Federación Boliviana de Futbol introdujo una carta ante la FIFA quejándose de las condiciones de la cancha”, le comenta Ingenuo al primogénito de su tío mayor. “De hecho Rafael Dudamel, el DT Vinotinto, se quejó amargamente de la situación ‘Nos prometieron que la cancha iba a estar al cien por ciento y no lo está. No nos cumplieron’, dijo el laureado exarquero nacido en San Felipe y quien, como mi papá, se considera un merideño más”, añade el hijo de Ingenuo, nuestro buen amigo caraqueño y orgullosamente caraquista, para más seña, quien es profesor jubilado de la ULA. “Lo cierto del caso es que fue un escenario deprimente para el duelo que enfrentó a los colistas de la tabla del clasificatorio y deprimente, también, para el deporte nacional al dejar en evidencia las trompadas que recibe por la improvisación de unos incapaces”, agrega Incrédulo.
“Sin embargo esa noche en que se jugaba por el honor, por no quedar en la cola de Suramérica, los muchachos sacaron la casta y por primera vez ganaron en este premundial y lo hicieron de manera contundente, con volumen de juego y buen fútbol. Golearon, dejaron por primera vez su arco en cero. Rómulo Otero se echó el equipo al hombro, la velocidad y escapadas de Jhon Murillo fueron letales y Joseff Martínez marcó el primer ‘hat–trick’, o triplete, para jugador criollo alguno en juegos clasificatorios para mundiales e, inclusive, en juegos oficiales de la selección. En conclusión un juego redondo, completo e histórico para la Vinotinto”, le comenta a su primo un ahora eufórico Incrédulo cuando a su memoria le viene ese inédito triunfo 5–0 ante la selección del altiplano y la excelente funcionalidad mostrada por el elenco local durante los 90 minutos a pesar del deteriorado terreno de juego, espejo de la destrucción generalizada en que Venezuela se encuentra a causa de la incompetencia gubernamental.
“Ese triunfo vinotinto fue más que merecido y se esperaba que llegara en cualquier momento ya que los dos puntos sumados hasta ese momento no reflejaban el buen juego desplegado en los últimos encuentros. Quizás, el ejemplo más emblemático de esta situación, lo configure el desafío ante Argentina realizado en el Metropolitano de Mérida en donde no se pudo alcanzar los tres puntos a pesar de haber estado 2-0 arriba en el marcador”, considera RJ. “Pero así como merecida fue esa victoria criolla del jueves 10 de noviembre, para nada fue merecida el triunfo del magnate Donald Trump en las presidenciales estadounidenses”, opina de manera tajante RJ quien fue testigo de lo ocurrido en Florida – uno de los 11 estados denominados bisagra por su trascendencia en estas elecciones – en donde los esfuerzos por movilizar electoralmente a los hispanos no fueron suficientes para compensar la enorme antipatía que Clinton generó entre los anglosajones pobres, un segmento de la población que vio a Trump como su redentor.
“Ciertamente es la segunda ocasión – desde el 2000 cuando Al Gore cayó ante George W. Busch – en que el candidato que gana en el voto popular no llega a la Casa Blanca al no alcanzar los 270 votos electorales requeridos”, dice Incrédulo.
“Eso es verdad, pero no es a eso a lo que me refiero. Me refiero al hecho que, desde mi punto de vista, no puede ser merecedor del triunfo un individuo que basó su campaña presidencial – desde el mismo momento de las primarias del Partido Republicano – en descalificar comunidades. Un tipo xenófobo, sexista, que se dedicó a profundizar las divisiones en la sociedad estadounidense. Sociedad que por cierto mostró sus contradicciones y vaivenes cuando después de hacer presidente de la primera potencia del mundo a un individuo de raza negra, gira 180 grados para decantarse por un individuo que, por sus características y perfil, pareciese fundador del racista y nefasto Ku Klux Klan”, apunta RJ.
“En eso de llevar aventureros a la presidencia le llevamos 18 años de ventaja ‘al imperio mesmo’ y aún estamos viviendo las consecuencias de tamaño desafuero”, indica Incrédulo. “Desde la llegada del chavismo al poder la democracia venezolana ha sido víctima de los golpes más dantescos y devastadores por parte de la desquiciada sinrazón totalitaria. Lo que está ocurriendo en la gestión de Maduro no es más que la exacerbación del autoritarismo desatado por la falta del talento y las maneras democráticas de las que carece el régimen”, añade el hijo de Ingenuo e Incredulina.
“Definitivamente el discurso falso y excluyente de Trump parece haber sido inspirado por el accidente histórico-político venezolano denominado chavismo. Definitivamente a Trump…adas nada funciona”, concluye RJ.
(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez


