En América Latina y el Caribe, alrededor de 13.000 personas mueren cada año por causas atribuibles al calor, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM). No hay un dato equivalente para Venezuela, al menos no público, pues el país no cuenta con un registro desagregado de muertes atribuibles a las altas temperaturas.

Pero con la llegada de El Niño y el riesgo de episodios de calor extremo, los hospitales venezolanos enfrentan una presión adicional sobre un sistema que ya tiene fallas de electricidad, agua, climatización y refrigeración. Más pacientes y menos capacidad para mantener condiciones adecuadas de atención pueden convertir el calor en otro factor de presión sobre los centros de salud.

La oenegé Clima 21 advierte que este fenómeno climatológico puede favorecer aumentos importantes de la temperatura atmosférica, incrementando los riesgos de deshidratación, golpes de calor y enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Los adultos mayores, los niños, los trabajadores al aire libre y las comunidades con acceso limitado al agua están entre los grupos más vulnerables, señala la organización.

El problema, sin embargo, no termina cuando el paciente llega al hospital.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que las olas de calor pueden aumentar las hospitalizaciones y poner bajo presión a centros de salud que no fueron diseñados para soportar temperaturas elevadas.

En su documento «Establecimientos de salud resilientes al clima y ambientalmente sostenibles«, la organización identifica varias áreas fundamentales para garantizar una atención segura frente a los riesgos climáticos: personal sanitario; agua, saneamiento, higiene y gestión de desechos; energía; e infraestructura.

En Venezuela, muchas de esas condiciones ya presentan fallas. Durante 2025, 61,9% de los hospitales en Venezuela tenían fallas de electricidad y 7 de cada 10 presentaban problemas de agua, de acuerdo con un informe presentado por la plataforma HUM Venezuela.

Mauro Zambrano, coordinador de la Red Sindical Venezolana, que agrupa a sindicatos de hospitales y clínicas del país, señala que uno de los problemas más graves está en los sistemas de ventilación. «Los hospitales enfrentan graves fallas en los aires acondicionados y más con el fenómeno del Niño».

Las plantas eléctricas tampoco llegan a todas las áreas, explica. La climatización es necesaria en espacios como quirófanos, terapia intensiva, emergencia y laboratorios, además de salas donde funcionan equipos que requieren determinadas condiciones ambientales.

En el Hospital Universitario de Caracas, señala Zambrano, hay equipos que no funcionan debido a la falta de aire acondicionado. «Y además se pone en riesgo la seguridad del paciente por el tema de las bacterias. Todo lo que tiene que ver con riesgos de infecciones intrahospitalarias».

La falta de climatización no es solamente un problema de comodidad para pacientes y trabajadores. También puede comprometer las condiciones en las que deben funcionar determinadas áreas y equipos.

El doctor Gustavo Villasmil, médico especialista en Administración de Servicios de Salud, lo explica así:

«Hay áreas en el hospital en las que el aire acondicionado y la temperatura están normativamente fijadas: quirófanos, áreas de cuidados intensivos, retén neonatal, salas de parto, cateterismo. Esto no es solo por comfort del personal, es que a 17 grados, por encima de esta temperatura, comienza la proliferación bacteriana en ambientes que deben ser naturalmente estériles».

Y aunque la propia OMS reseña que «la mayoría de estos problemas se pueden superar con una buena planificación, para la cual hay un número cada vez mayor de recursos disponibles», también reconoce que «el cambio climático puede repercutir de muchas maneras en el acceso a la energía y en todo tipo de establecimientos de salud. Muchos establecimientos carecen de acceso regular a la electricidad. El cambio climático puede limitar aún más ese acceso. Una ola de calor puede aumentar el consumo de electricidad en  las ciudades para alimentar los aparatos de aire acondicionado, lo que ocasiona racionamientos o  cortes del suministro».

Más calor, más presión sobre la atención

El calor extremo puede aumentar la demanda de los servicios sanitarios incluso cuando la mayoría de los pacientes no llega con un diagnóstico de golpe de calor.

El informe «Calor y salud» de la OMS, señala que el estrés térmico puede agravar enfermedades cardiovasculares, diabetes, trastornos mentales y asma, además de aumentar el riesgo de accidentes y algunas enfermedades infecciosas. El golpe de calor, añade, es una emergencia médica con una elevada tasa de mortalidad.

En América Latina, también la Organización Meteorológica Mundia ya identifica al calor extremo como una amenaza creciente para la salud pública. Su informe «Estado del clima en América Latina y el Caribe 2025», publicado en mayo de 2026, señala que durante 2025 hubo olas de calor recurrentes e intensas en amplias zonas de América del Norte, Central y del Sur, con temperaturas superiores a 40°C en varios países.

La OMM advierte que muchos países no publican de manera sistemática las muertes relacionadas con el calor y que justamente esa falta de registros específicos dificulta conocer la dimensión real del problema en la región, como es el caso en el país.

Y la presión también puede alcanzar a la infraestructura. La OMS señala que los centros de salud pueden verse afectados por el sobrecalentamiento de sus edificios, el aumento de la demanda eléctrica y las dificultades para mantener funcionando sistemas de refrigeración y otros servicios esenciales.

Por eso, la OMS recomienda que los sistemas sanitarios cuenten con planes de acción frente al calor, sistemas de alerta y medidas específicas para proteger tanto a los pacientes como a los trabajadores y mantener operativos los servicios esenciales.

En Venezuela, la discusión parte de una situación más precaria: antes de preguntarse cómo responder a una ola de calor, muchos hospitales todavía deben resolver cómo mantener funcionando sus sistemas básicos.

https://talcualdigital.com/calor-por-el-nino-compromete-aun-mas-el-sistema-de-salud-venezolano/

15-09-2026