16.4 C
Merida
sábado, abril 11, 2026

Cardenal Baltazar Porras: «Si asumimos la realidad con cara de velorio y de cementerio estamos ya fracasados»

En entrevista con el periodista Leonardo León para “La Ciudad en la Radio” este jueves 28 de septiembre del 2017 el Cardenal Baltazar Porras Cardozo, informó todos los detalles de la agenda programada para la celebración de sus bodas de oro sacerdotales y de plata Arzobispales, pero además ofreció sus palabras de aliento a toda la colectividad merideña, rememorando el pasado y sembrando esperanza para un futuro mejor.

El pueblo de Mérida celebrará el viernes 29 una misa y otros actos académicos en honor al aniversario de 25 años desde su ordenación arzobispal y 50 años desde su ordenación sacerdotal

-¿Cuáles son las expectativas y como se siente al lograr en su carrera este recorrido tan importante?

“Ha sido semana muy cargada de emociones, la jornada que se ha estado realizando en el palacio arzobispal ha sido excelente, se ha dado cumplimiento a toda la agenda, conferencias magistrales, talleres prácticos y sencillos, la presentación de publicaciones de 12 libros, y mañana es el día, central, el gran día, ya que celebraremos la fiesta de San Miguel Arcángel, el 102 aniversario del nacimiento del Mons. Miguel Antonio Salas, que está en proceso de beatificación como Siervo de Dios y por supuesto también la ordenación del Obispo Auxiliar Mons. Luis Enrique Rojas. Han llegado hasta ahora cerca de 10 obispos y en el transcurso del día seguirán llegando más sacerdotes y otros amigos de diversas partes del país, vinieron algunos cronistas, hay también representación de varias diócesis del país y alrededor de 60 participantes de toda Venezuela, a pesar de la situación de la escases de gasolina y las dificultades para adquirir el pasaje aéreo”

-Han pasado décadas desde que llegó a Mérida, recordamos cuando llego ese obispo tan joven el chamo porras como lo bautizo Mérida, jugaba fútbol con los estudiantes y los seminaristas y comenzó así una larga carrera de la mano de su gente y con la dirección magistral y sagrada de Mons. Salas ¿Cuál ha sido el momento más difícil durante su carrera sacerdotal que le ha tocado vivir en Mérida?

“El momento más difícil pero paradójicamente también el más agradable fue hacerme a la realidad de los andes merideños, yo vengo de Caracas de procedencia y tengo sangre tachirense por herencia de mi padre, pero ir descubriendo la riqueza de los andes su cultura y su identidad me demuestra que hay rasgos muy distintos en esta ciudad que me comprometen a quererlo de forma afectiva, es mucho lo que se aprende de nuestros campesinos, de la gente de nuestra universidad de pensamiento muy plural y muy diverso, todo eso nos da una enorme riqueza que nos hace poder compartir y nos ayuda a afrontar todas las situaciones más conflictivas de carácter social y político que han acompañado a estos andes venezolanos, siento que ha sido un regalo de Dios y del Papa haberme mandado a esta tierra a hacerme y sentirme de aquí aprovechando y creciendo de verdad en los muchos valores que aquí están. Mérida es lo que es no solo por el presente si no por su recorrido y las muchas vicisitudes que ha vivido a lo largo de los años, todo esto la han convertido en el sello donde se lleva la montaña en el corazón, así este lejos de esta tierra que lo marcan con tantos valores humanos y cristianos que la distinguen y la convierten en una ciudad puesta en lo alto para alumbrar”

-Cardenal, son muchos los momentos felices que ha vivido en Mérida, usted fue miembro de los estudiantes de Mérida, profesor invitado de la Universidad de Los Andes, ciclista, corredor de maratones, ¿qué le recuerda Mérida, que campesinos recuerda en lo particular entre las muchas mujeres y hombres que madrugan para poner su espalda al sol y producir en el silencio del viento en el campo merideño?

“Gente sencilla pero que con una enorme creatividad han desarrollado todas las artes y todos los oficios conseguimos en todos los pueblos, con una serie de expresiones que nacen de la propia necesidad y la carencia de muchas cosas que son suplidas con la inventiva que tiene nuestra gente que los convierte en hacedores de cultura y de ciencia y es mucho lo que uno descubre de ellos sobre todo la virtud del trabajo, de la constancia. Son personas que viven con una gran alegría y son una lección permanente que nos pone en la línea de lo que el Papa nos dice, si asumimos la realidad con cara de velorio y de cementerio estamos ya fracasados, necesitamos asumirlo con el coraje que nos da el amor a Dios y al prójimo para que lo convirtamos en lo que tanto deseamos para el país y la sociedad, para convertirnos en ciudadanos útiles que en la diversidad y la pluralidad construyamos con auténtica libertad la fraternidad y la solidaridad que todos soñamos y esperamos”

-Para el cardenal la Universidad de Los Andes es su segunda casa después del seminario y de la Arquidiócesis por supuesto. Eso le ha traído satisfacciones pero también momentos de mucho dolor al ver como estudiantes han dejado sus vidas en la calle sin embargo ha tenido su sonrisa y su mensaje de esperanza para esta juventud que hoy deserta de las aulas de clase, ¿Que les dice a esas familias y a esos venezolanos?

“Tenemos que continuar adelante, se lo que han sufrido nuestros jóvenes no solo a los que se los ha llevado esa violencia absurda y sin sentido, sino también los que están siendo perseguidos y acorralados, buscados como si fueran delincuentes muchos de ellos han tenido que emigrar o esconderse para evitar ser puestos presos bajo condiciones que sabemos no son las mejores, no se respetan los derechos humanos mínimos, otros que son esas muertes silenciosas de muchachos que no han podido continuar sus estudios por no tener los recursos, desde libros, hospedaje, comida, transporte, es una situación bien difícil pero con constancia y comunitariamente debemos salir a exigir los derechos ciudadanos para que podamos rehacer el tejido social para bien de todos y para no excluir a nadie, es el reto en el que nuestra juventud ha dado la cara y que sigue haciéndolo con perseverancia, prudencia y con ese coraje que nace de la fuerza juvenil y de los valores auténticos que están sembrados en su corazón por sus padres y su ambiente”

-El Cardenal Porras, Arzobispo atacado, el Cardenal que protegió de la vida del presidente fallecido Hugo Chávez y ahora es visto como un enemigo, ¿qué reflexión tiene par todo lo que sucede en el país?

“Todas esas cosas hay que verlas con el sentido autentico de misericordia y perdón, la siembra de la irracionalidad, la siembra del odio en el corazón esta lamentablemente dañando a un porcentaje de la población, pero el resto de los venezolanos y los merideños no han caído en esa trampa, no nos dejemos amargar el corazón e inocular el veneno del odio que no construye si no que destruye y busquemos los caminos que estén a nuestra disposición para salir delante de la mano del Señor y de la Virgen Santísima”.

Redacción Comunicación Continua..entrevista en el Programa «La ciudad en la Radio» conducido por Leo León.. L.L y A.T

Fonprula
Hotel Mistafi