El diputado a la Asamblea Nacional (AN), Carlos Ramos, entregó un informe contentivo de las denuncias recibidas en su visita al Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (Iahula), al ministro de Salud, Henry Ventura, en el que no solo expuso lo que observó en su recorrido, sino que además le solicitó enviar a Mérida una comisión para que certifique lo que se han convertido en reiteradas denuncias.
Ramos le hizo saber al ministro Henry Ventura que en sus funciones como diputado realizó una visita al centro asistencial en la que concluyó que el derecho a la salud, consagrado en el artículo 83 de la Constitución Nacional, se encuentra olvidado y es violado. Destacó que el hospital no está ofreciendo seguridad de garantías mínimas de atención a la salud.
“La crisis de desabastecimiento de insumos y medicamentos es grave, en consecuencia, se está produciendo pérdida lamentable de vidas humanas. Se evidencia un marcado deterioro de la infraestructura con graves problemas de contaminación. Además, grave déficit de personal de laboratorio y reactivos para la jerarquía de un hospital tipo IV”, expresó el diputado.
Carlos Ramos también hizo saber al Ministro de Salud que faltan medicamentos y reactivos para realizar los estudios preoperatorios, no hay solución hidratante, Nitroglicerina, reactivos para hematología, Glicemia, Urea, CKMV (para pacientes infartados), inyectoras, entre otros.
Destacó, en ese mismo informe, que la partida de alimentación está presupuestada sobre los 28 días, debiendo ser de 31 días, por lo que el menú no cumple las calorías y requerimientos necesarios de acuerdo al cuadro clínico del paciente.
A lo interno del hospital
En el escrito, el diputado aseguró que existen pacientes con hasta 3 meses de espera para hospitalización, la mortalidad neonatal se ha incrementado debido a que no se pueden atacar los procesos infecciosos con eficiencia, al no contar con los medicamentos necesarios.
Por otra parte, recalcó la deficiente política preventiva que hay y que se refleja en la reaparición de enfermedades como Chagas aguda, tuberculosis y síndromes diarreicos, desaparecidos estas desde Rómulo Betancourt.
Con mayor preocupación, Ramos informó que en el área neonatal, los 3 esterilizadores de teteros, con los que contaba el hospital, se encuentran dañados desde el año 2010.
Por eso, el personal debe cargar con ollas de aguas caliente, exponiendo su integridad física para solventar la situación, así como también, el carrito que traslada los teteros recorre todo el hospital antes de llegar a su destino.
Para finalizar, el diputado hizo referencia a que los médicos no tienen jabón para lavarse las manos y como sustituto de las esponjas para lavar los implementos de cocina, se usan trozos de costal.
Aseguró que existe un latente riesgo de contaminación, ya que en uno de los ascensores contiguos al de traslado de los pacientes, se baja la basura desde el último piso a planta baja.
Prensa Carlos Ramos


