Abel Saraiba, coordinador de Psicología de Cecodap, explicó que las alteraciones del estado de ánimo continúan siendo el principal motivo de consulta. Durante 2025, uno de cada tres casos atendidos presentó alguna alteración en este ámbito, que incluye ansiedad, depresión y manifestaciones mixtas.
El especialista señaló que esta tendencia se ha profundizado desde la pandemia. Después de las alteraciones del estado de ánimo, los comportamientos disruptivos en el hogar y los conflictos familiares figuran entre los motivos más frecuentes de atención.
La violencia también ocupa un lugar central en el análisis de Cecodap. Saraiba explicó que la organización la aborda como un factor transversal, debido a que puede estar presente incluso cuando el motivo inicial de consulta está relacionado con síntomas como tristeza o ansiedad.
“Independientemente de por qué consultan las personas, la violencia es un tema sobre el que nos detenemos a reflexionar”, señaló Saraiba, quien destacó que algunas familias no identifican inicialmente la relación entre estas situaciones y las afectaciones emocionales de niños y adolescentes.
Uno de los principales llamados de atención del informe está relacionado con el riesgo suicida durante la adolescencia. De acuerdo con los datos presentados por Cecodap, 37,6% de los adolescentes atendidos se ubicó por encima del riesgo mínimo, frente a 9,88% de los niños entre 5 y 11 años.
“30 de 40 casos de riesgo inminente corresponden a adolescentes”, alertó Saraiba durante la presentación del informe.
El especialista agregó que 40,3% de los casos graves e inminentes correspondieron a adolescentes femeninas, escenario que vinculó con factores como la violencia sexual, la violencia basada en género y la sobrecarga de responsabilidades.
Cecodap también identificó una diferencia en la ideación suicida entre adolescentes LGBTIQ+ y la población general atendida: 58,46% frente a 31,8%. Además, uno de cada tres casos que presentó ideación suicida también registró autolesiones.
Ante este panorama, Cecodap llamó a prestar especial atención a los cambios emocionales y conductuales de niños, niñas y adolescentes, así como a buscar apoyo profesional ante la presencia de señales de alerta.
07-10-2026


