La organización Cecodap exhortó a las autoridades venezolanas a verificar la identidad y el vínculo familiar o la representación legal de cualquier persona que reclame a un niño, niña o adolescente separado de su familia durante la emergencia causada por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio en Venezuela.
En un comunicado publicado el 25 de junio, la ONG advirtió que la urgencia de la tragedia no puede justificar procedimientos que incrementen el riesgo de desaparición, trata de personas, explotación o apropiación irregular de los infantes. Por ello, insistió en que ningún niño debe ser entregado a una persona sin comprobar previamente su identidad y su relación con el menor.
Cecodap señaló que uno de los mayores riesgos en contextos de desastres es la separación de niños, niñas y adolescentes de sus familias. En ese sentido, pidió implementar sistemas de registro, identificación y localización de menores separados, así como activar mecanismos eficaces de búsqueda y reunificación desde las primeras horas posteriores al sismo.
La organización también recomendó que la separación de un niño de su familia solo ocurra cuando exista un riesgo real e inmediato para su vida o integridad y que, en esos casos, la medida sea excepcional, temporal y debidamente registrada.
Además, solicitó habilitar espacios seguros para la atención temporal de niños separados de sus familias, garantizar condiciones adecuadas en refugios y centros de atención, establecer mecanismos confidenciales para denunciar casos de violencia o desaparición y proteger la privacidad e identidad de los menores afectados.
Protección de la niñez
Cecodap recordó que la protección de la niñez debe ser una prioridad en la respuesta humanitaria y exhortó a las autoridades a garantizar que todas las decisiones se rijan por el interés superior del niño, la unidad familiar y los estándares internacionales de protección de la infancia en situaciones de emergencia.
Por su parte, Unicef informó que alrededor de 3,9 millones de niños, niñas y adolescentes viven en las zonas impactadas por los sismos, que afectaron comunidades de Caracas y los estados Aragua, Carabobo, Falcón, La Guaira y Miranda, entre otras localidades.
La directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, señaló en un comunicado oficial que la seguridad, protección y bienestar de la infancia deben mantenerse en el centro de la respuesta humanitaria, mientras continúan las evaluaciones de daños. El organismo advirtió que los niños afectados enfrentan riesgos como lesiones, separación familiar, desplazamiento, afectaciones emocionales e interrupciones en servicios esenciales como salud, educación, agua potable y protección.
Unicef indicó que trabaja junto con las autoridades nacionales y organizaciones aliadas para evaluar las necesidades de la población y apoyar la atención de las familias afectadas mediante servicios de salud, protección, apoyo psicosocial, acceso a agua segura y espacios seguros para la infancia.
26-06-2026



